Un alcalde se monta sin permiso su fiesta de boda en el polideportivo municipal

Polideportivo de Castelló de Rugat, preparado para la boda del primer edil

Polideportivo de Castelló de Rugat, preparado para la boda del primer edil

La Secretaría municipal realizó un informe desfavorable a la solicitud de ocupación del espacio público para el enlace matrimonial del primer edil, Antonio Esquinas.

El alcalde de Castelló de Rugat, Antonio Esquinas (PSPV-PSOE), había decidido casarse; actividad esta a la que tiene perfecto derecho, pero mientras el resto de mortales tenemos que emprender una ardua búsqueda de locales de convites y sus respectivas comparativas de precios, en el mencionado municipio el primer edil decidió utilizar "su" polideportivo para desposarse.

Además del evidente uso ilegítimo de unas instalaciones públicas para un evento privado cabe preguntarse si el señor Esquinas no incurrió además en competencia desleal al descartar cualquier local privado que hace de esas celebraciones su negocio utilizando uno que "tenía más a mano".

Por este motivo, el portavoz del grupo municipal del PPDaniel Bataller ha pedido la dimisión del alcalde, porque además el enlace matrimonial se produjo sin el visto bueno de la Secretaria municipal para ocupar la plaza del polideportivo, los vestuarios y la instalación de una carpa que había solicitado la empresa que realizó el catering.

La Secretaría explicaba que "nos encontramos con una utilización anómala de los servicios públicos por lo que no es procedente la concesión de licencia, ni la autorización de la ocupación ni utilización". Por todo ello –prosigue el informe– "se informa en sentido desfavorable la solicitud presentada".

También en la documentación del expediente se adjuntaba un informe técnico reclamando la falta de documentación para la instalación de la carpa. En concreto se solicita "una memoria descriptiva del espectáculo o actividad a la que se destina la instalación con la inclusión de los datos del titular, aforo, justificación del emplazamiento propuesto e incidencia de la instalación en el entorno".

De todo ello hizo caso omiso el alcalde y procedió a celebrar su cambio de estado civil allí donde debían estar jugando los niños, paseando los no tan niños, o practicando cualquier actividad deportiva que para eso se construyó el recinto.

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