26 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El Gobierno, incapaz de parar las protestas ante el chalet de Iglesias y Montero

Fotografía de @MAC37560474.

Fotografía de @MAC37560474.

Ya son dos meses los que lleva un grupo de ciudadanos acudiendo cada tarde a la vivienda del vicepresidente segundo, fuertemente custodiada por la Guardia Civil. El domingo hubo un detenido.

En su día Pablo Iglesias recetó "jarabe democrático" a la clase política, pero no imaginaba que acabaría siendo él quien más lo recibiera. Él y su pareja y ministra de Igualdad, Irene Montero

Dos meses lleva un grupo de ciudadanos, vecinos de Galapagar la mayoría pero no todos, concentrándose cada tarde a las puertas del chalet en el que viven el vicepresidente de Derechos Sociales y su familia.

Dos meses de forma ininterrumpida, sea domingo o miércoles. Primero lo hacía con cacerolas, ahora ya no (se las prohibieron). Y la situación, nunca vista, empieza a exasperar al delegado del Gobierno en Madrid.

Desde la Delegación reconocen a ESdiario que José Manuel Franco está "preocupado", y se lamentan de que están de manos atadas. "No podemos actuar", sostienen. Si fueran más de 50 personas, dicen, al no ser manifestaciones comunicadas a la autoridad la Guardia Civil procedería a su disolución. Pero no suelen ser más de 20 o 30 personas. Así que no hay caso.

Hay días que hay tantos agentes como manifestantes, incluso más. Desde la Guardia Civil niegan a este periódico que haya un dispositivo fijo para proteger a los Iglesias Montero más allá de la garita de seguridad instalada de forma permanente a las puertas de la vivienda. Y añaden que dependiendo del día, según se les requiera, activan las patrullas de la zona de Galapagar y El Escorial. 

Pero las imágenes y vídeos que diariamente cuelgan quienes participan muestran, en ocasiones, a decenas de uniformados. Y aseguran que en alguna ocasión han llegado a contar casi cien agentes.

Decenas de guardias civiles en la urbanización de Iglesias y Montero.

 

El domingo la cosa fue a mayores y hubo un detenido. Miguel F., un habitual de estas protestas, fue arrestado por la Guardia Civil acusado de grabar el interior de la vivienda del socio de gobierno de Pedro Sánchez desde lo alto de una roca, según confirman fuentes de la Benemérita. 

Esa misma tarde el grupo de indignados acudió a las inmediaciones del chalet a "celebrar" los resultados -desastrosos- de Podemos en las elecciones gallegas y vascas. En ese momento salió de la vivienda el secretario general del PCE, Enrique Santiago, y se encaró con ellos. A uno le dijo: "A ti ya te tengo identificado", según se escucha en uno de los vídeos. 

También han tenido sus más y sus menos con el jefe de gabinete de Iglesias y exJemad, Julio Rodríguez, al que no le gustó que le grabaran alguna tarde a la salida del domicilio de su jefe. 

La tensión en los últimos días, y después de tantas jornadas, va en aumento. Tras lo sucedido el domingo, este lunes la Guardia Civil pidió el DNI e identificó a una quincena de manifestantes. Ellos denuncian que les han multado con 600 euros, pero la Comandancia lo niega.

Desde la Delegación del Gobierno aclaran que por ahora no han puesto ninguna multa porque ninguna de las propuestas de sanción de la Guardia Civil ha llegado a término (la Guardia Civil propone y la Delegación dispone y decide la cuantía). Aunque sí adelantan que las habrá, porque durante el estado de alarma varios manifestantes fueron apercibidos por saltarse las normas del confinamiento para plantarse en la urbanización La Navata, todo lo cerca que pudieron de la casa de Iglesias. 

Las protestas empezaron a mediados de mayo, con varias decenas de personas pertrechadas con cacerolas y banderas de España gritando "libertad", "viva España" e increpando a Iglesias. A los pocos días la Guardia Civil pasó de proteger la vivienda a cortar toda la calle e impedir el paso a los que no fueran vecinos.

En paralelo, el vicepresidente segundo daba el primer aviso en La Sexta: "Hoy es gente de derechas manifestándose en la puerta de mi casa. Mañana puede ser gente de izquierdas manifestándose en frente del apartamento de Ayuso, de la casa de los Espinosa de los Monteros o de Abascal".

Les prohibieron las cacerolas, a algunos les han identificado varias veces, la Guardia Civil no les quita ojo de encima y allí siguen. Incluso Miguel F., el detenido el domingo, que el lunes estaba nuevamente junto a la valla de los Iglesias Montero. De momento no se van.

Comenta esta noticia