La espina política que dolió "muchísimo" a Pons y lo dejó "en el vestuario"

El eurodiputado estuvo a punto de ocupar un cargo muy relevante y al final se quedó "vigilando las botas"

El eurodiputado del Partido Popular y exconseller valenciano Esteban González Pons anda durante estos meses explicando los pormenores y detalles de su libro ´Ellas´. La pasada semana intervino en la interparlamentaria del PP en Valencia, la ciudad a la que pudo haber optado a dirigir su alcaldía. Aprovechando esa visita y la promoción de su obra literaria, fue entrevistado en medios locales. 

Las entrevistas entremezclan claves personales y políticas. En la publicada en el diario Levante-EMV, González Pons revela algo que le dolió "muchísimo" porque había llevado "el peso de la oposición contra Zapatero. Fui la cara que se quemó haciendo la parte más dura de la oposición y cuando llegó el momento de repartirse las medallas, me quedé en el vestuario vigilando las botas".

Con esa respuesta contesta a la pregunta de si le dolió no ser ministro, un cargo que, como señala, "creí que lo podía ser. A lo mejor no tenía ninguna opción y simplemente me engañé". González Pons explica que ha renacido "dos o tres veces". Esos renacimientos los vincula al salto de la política valenciana a la nacional, y al posterior de la española a la europea.

Además, no duda en calificarse como "político rajoyista" y en afirmar que se siente muy identificado con Mariano Rajoy, a pesar de que fue este expresidente quien no le nombró ministro, la espina política que le queda clavada a un Esteban González Pons que no duda en pedir perdón a las familias afectadas por el accidente del metro del 3 de julio de 2006 o en asegurar que "la política ha perdido completamente el sentido del humor".

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