18 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez se come el orgullo e implora su apoyo a Rivera después de insultarle

Ábalos, Calvo... el PSOE está saliendo en tromba a presionar a Ciudadanos para que les ayude a hacerse con varios gobiernos regionales y ayuntamientos. Cómo ha cambiado el cuento.

Los socialistas han pasado de corear "con Rivera no" la noche electoral del 28 de abril en Ferraz y de considerarle miembro de las "trillizas reaccionarias" a ronronear a Ciudadanos, al que necesitan como el comer. 

En manos de Cs está que el PSOE pueda gobernar en Madrid, Castilla y León, Murcia, Aragón, Zaragoza, Burgos, Cáceres... multiplicando así su poder territorial.

Así que el PSOE se ha lanzado en tromba a presionar a Rivera para que cambie de opinión, puesto que el mismo viernes mantuvo que el veto a Sánchez era extensible al PSOE; habida cuenta de que no hay en el PSOE, según dijo el líder de Cs, nadie que plante cara al presidente en funciones. 

"Como diría Alfonso Guerra: ¿hay alguien ahí? ¿Hay alguien ahí en el PSOE que discrepe de las políticas de Sánchez o de pactar con Podemos y los independentistas? No lo hay. Por tanto no podemos llegar a acuerdos", sostuvo Rivera el día que se cerró la campaña.

La misma noche del 26-M Sánchez conminó al presidente de Ciudadanos a levantar su "cordón sanitario" al PSOE. "Ya es hora", le recriminó. Y este lunes el líder de los socialistas ha enviado a sus dos lugartenientes en el gobierno y en el partido, Carmen Calvo y José Luis Ábalos, a meter presión a Rivera.

La vicepresidenta en funciones se ha quejado en Espejo Público de que Cs sea capaz de ir de la mano de Vox pero no de la del PSOE. "En Europa nadie entiende lo que hace Rivera. Que Ciudadanos diga que sí puede ir con Vox y no con los socialistas creo que se lo tienen que pensar". 

Y en paralelo el secretario de Organización de los socialistas ha señalado: "Partidos que se digan liberales no deben permitir el acceso de la ultraderecha, cuando ha sido claramente minoritaria en España". 

Para empujar más a Rivera, el propio Sánchez se reúne este lunes en el Elíseo con Emmanuel Macron para que interceda por él ante el líder de Cs. Y desde sus filas Manuel Valls le ha advertido de que si pacta con Vox en Madrid, él romperá con Ciudadanos. 

La pelota está en el tejado de Rivera.

 

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