21 de febrero de 2018 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los problemas económicos hacen que Carlos Lozano tome una drástica decisión

Carlos Lozano, entre rosas y espinas

Carlos Lozano, entre rosas y espinas

El presentador se ha convertido en ídolo de los detractores de Sálvame. Sin duda, un formato exitoso pero controvertido, y ahí ha asentado sus reales Carlos. No solo rosas, también espinas.

Carlos Lozano nunca ha ocultado que fue la falta de trabajo el detonante de que se marchara a Perú. Allí se buscó la vida y esperó hasta que surgió la oportunidad en España. Fue entonces cuando GHVIP llamó a su puerta. No ganó pero se llevó otro premio más importante, un programa de televisión, Granjero busca esposa.

En estos días, mucho se habla sobre de la audiencia. Lozano asegura que mienten quienes dicen que las dos ediciones de Granjero busca esposa que ha presentado son las que menos share han tenido. Sin embargo, quienes le llevan la contraria aseguran que las que corrieron a cargo de Lujan Arguelles obtuvieron mejor cuota de pantalla que las suyas. La polémica en forma de datos está servida.

Carlos Lozano en Granjero busca esposa

Hace tiempo que Carlos Lozano quiere deshacerse de la casa en la que vive junto a su novia,  situada en la sierra madrileña. Lo que se dice un auténtico casoplón. Pues bien, según informa Look, el  presentador la puso a la venta por un millón de euros. Viendo que los problemas económicos apremiaban, decidió rebajar el precio a 800.000 euros. Sin embargo, hace poco lo ha subido y quien desee adquirir la propiedad deberá desembolsar 1.150.000 euros.

Que a Carlos no le gusta Sálvame está claro. Aunque interpreta un papel como defensor de la audiencia, la realidad es que su opinión se escapa por el mismo. No ha dudado en señalar que el formato ha dejado un reguero de damnificados, puso como ejemplo a Isabel Pantoja. Si esto es así, ¿por qué ha aceptado participar en algo que deplora?

Las razones de Lozano para decir sí a Sálvame son puramente económicas. Sus intervenciones están bien pagadas y a esto suma las que se derivan de las mismas. Por ejemplo, la entrevista en Sábado Deluxe. Este nuevo tirón de popularidad hace que le reclamen en lo que se conoce como bolos. Siempre los ha hecho y la verdad es que quienes le contratan quedan encantados por su entrega.

 

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