15 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Cuando a Iglesias le parecía mal gastarse 600.000€ en una casa como la suya

Los trinos del día, a veces melódicos y a veces rebuznos, abarcan todas las modalidades: unos irritan, otros indignan y otros divierten. Juntos, resumen la actualidad de una forma peculiar.

 

 

 

La mansión de la Pareja Real de Podemos

 

Hoy tenemos monográfico, aunque la persecución a Pablo Casado o las enésimas burradas venidas de Quim Torra reclamaban su atención, sin duda. Pero es que no se habla de otra cosa: el chalet en la Sierra de Madrid -nada de en el obrero Sur- que al parecer se han comprado la pareja de moda, Pablo Iglesias e Irene Montero, inminentes padres de gemelos y residentes en un bonito casoplón de 660.000 euros con todas las comodidades: amplio espacio exterior, más pradera que jardín; una coqueta piscina en forma de riñón; espacio para el servicio y todas esas comodidades que los papuchis de toda laya buscan con denuedo.

Tras el comunicado por su paternidad, con aroma a Realeza, llega ahora el confortable hogar. Y luego, con suerte, vendrá un coche familiar con navegador, techo solar y esas sutiles pantallas integradas en los reposacabezas para que los niños disfruten de entrañables productos Disney en los largos viajes hacia la merecida aventura.

Nada que objetar, de no ser por algunos pequeños detalles que Twitter se ha encargado de recordar, con esa mezcla de humor, mala leche y alguna razón no menor que caracteriza el patio de vecinos más famoso del mundo. Veamos un ejemplo, que da sentido al titular de hoy en la sección, que no es nuestro, sino del propio Pablo, aunque referido obviamente a otro político. Veamos:

 

 

Aunque no compartamos los epítetos, el resto del mensaje parece dar en el clavo: no se trata de criticar lo que la pareja haga con su dinero ni, tampoco, de pedirles que vivan en una chabola en la Cañada Real para ser coherentes con su ideología. No, eso no. Pero parece más que procedente recordarles, para bochorno suyo, que no hace tanto convertían el mismo derecho de cualquier otro en un abuso a costa de la gente.

 

Y un sueldo de 'casta'

 

Con un matiz que resalta nuestro Antonio R. Naranjo en otro celebrado tuit, tan ponderado como contundente y celebrado con algunos centenares de los ansiados RT:

 

 

Y ésta es otra clave del asunto: Iglesias¬Montero llegaron a la política asegurando que, casi todos los que estaban, se lo llevaban muerto a costa de los derechos de "la gente", como sis sus retribuciones fueran un hurto y lo que hicieran con ellas un dispendio. Pues bien, gracias a esos salarios -que supuestamente nunca superarían el triple del SMI-, la feliz pareja va a adquirir una propiedad espectacular que haría las delicias de cualquier ilustre miembro de la casta.

 

Comer bien es de jetas

 

Es decir, Iglesias y Montero se han vuelto pudientes con la política, desde cargos públicos a los que accedieron criminalizando comportamientos como los que ahora ellos tienen.  Y no sólo con las casas: la demagogia de la Pareja Real de Podemos se ha dirigido a cuestiones inmobiliarias, sin duda, pero también a otras gastronómicas o salariales que resucitan como Lázaro a la llamada de su inversión en ladrillo serrano.

Refrescamos aquí un último ejemplo, entre mil, del propio Iglesias criticando a quienes comen jamón con dinero público, como si él no lo hubiera hecho en su ya lejana mariscada con compis de Podemos o como si su preciosa mansión no se fuera a pagar con el pastizal que ha ido ahorrando como cargo público. Y otro, un extra, presumiendo de casa de 60 metros. Ahí lo dejamos, porque decirlo ya lo dice todo el aludido:

 

 

 

 

Hay que alegrarse siempre por la apuesta de dos comunistas por la propiedad privada y la libertad individual, sin duda, pero pedirles que en el viaje no le vuelvan a poner la cabeza como un bombo a nadie presumiendo de valores que a nadie más suponen y que ellos sólo practican de boquilla. O bocaza.

 

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