20 de febrero de 2020 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Uno de los colaboradores más polémicos de Mediaset tiene principios de depresión

Sálvame está pasando factura a Gustavo González.

Sálvame está pasando factura a Gustavo González.

Está en el ojo del huracán de la polémica con demasiada asiduidad, es el ajo de todas las salsas y no precisamente para bien, y todo esto puede estar empezando a pasarle factura en su salud.

Es, sin duda alguna, uno de los más polémicos colaboradores del equipo habitual de Sálvame. Suele estar siempre en el ojo del huracán de la controversia por traiciones, puñaladas y hachazos por la espalda a sus compañeros varios. No ayuda mucho tampoco su relación tormentosa con María Lapiedra, cuya relación con la mayoría de los miembros del programa de Telecinco no es buena.

El caso es que la última que ha protagonizado Gustavo González ha sido una presunta traición (otra) a Raquel Bollo, filtrando a la dirección del programa una información sobre algo que atañe a su vida personal. Sin embargo, hay quien le acusa de venganza, así que se sometió a un Poli (polígrafo para los menos puestos en temas de Sálvame) en directo.

Con él quiso demostrar que su ánimo no era de venganza, también que no tiene nada en contra de Raquel Bollo. Tampoco intentó parar fotos comprometidas de sus amigas, María Patiño o Gema López, pero sí contó otras informaciones de otros compañeros en el pasado porquue tenía una agencia.

Sin embargo, lo más duro llegaba al final. Gustavo confesó que le cuesta estar alegre, los problemas personales que ha tenido empiezan a pasarle factura y no puede evitar la tristeza. “Creo que sí que tengo síntomas que apuntan a un principio de depresión, gente que me quiere mucho me ha dicho que me ponga en manos de profesionales”, explicó.

Además, en la última pregunta confesó que cree que la mayoría de sus compañeros le detestan y, aunque muchos lo han negado en directo, la máquina determinó que su convicción es real.

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