26 de mayo de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El fin de Iglesias: los graves problemas que le enviarán de vuelta a Somosaguas

Cataluña le ha pasado por encima al líder de Podemos como una apisonadora, pero el principio del fin de su partido no comenzó con el procés. Imposible con una base tan "pija"

Mucho se está hablando estos días de la caída de Podemos y de Pablo Iglesias a raíz de su papel en el conflicto catalán. Este viernes Rafa Latorre va un poco más allá en su columna de El Mundo, donde analiza por qué Iglesias ha perdido comba.

Aparte de mostrar un gran desconocimiento del país fuera de la capital en la que nació y creció como politólogo y político hay otros problemas más graves "como el velo cegador de la arrogancia o esa absurda nostalgia por unos mitos históricos que ya solo le conmueven a él". No obstante, augura, va a ser "el desconocimiento que demuestra del lugar en el que viven sus electores lo que termine por devolverle a la universidad". 

En este sentido, Latorre señala por ejemplo que si "Iglesias conociera a su país no se habría embarcado en una guerra estéril contra la retransmisión de la misa en La 2. Si tu problema es que inspiras miedo a los ancianos, no lo vas a solucionar atacando aquello en lo que creen. Los de izquierdas incluidos, porque los ancianos de izquierdas también creen en Dios, al contrario que los jóvenes de derechas".

A su juicio, "el declive de Podemos no comenzó con el procés sino el día que abandonó el peronismo, es decir el errejonismo, que era una estrategia malvada pero cautivadora y eficaz para tomar los cielos. No por asalto, que eso es imposible con una base tan pija, sino por la urnas". 

Y es que puede que en "Somosaguas se entienda esa postura tan cool de Podemos respecto al independentismo, esa falsa ambigüedad que consiste en oponerse siempre con mayor dureza a la reacción que a la acción que la ha provocado. El problema es que España se parece muy poco al campus y hasta los estudiantes de Somosaguas poco a poco, surco a surco en su piel y en su carácter, van cambiando hasta parecerse a sus padres más de lo que jamás hubieran imaginado". 

Y para muestra un botón: "Mi querido amigo M. es un hombre de buen sueldo y trabajo estable que el 20 de diciembre de 2015 votó a Podemos. El 26 de junio de 2016 cambió su voto al PSOE. Entre ambas elecciones pasó algo. Nació su primer hijo. La mañana siguiente al alumbramiento ya se despertó menos aventurero. Dicen que ser padre es vivir con miedo. Y el miedo es profundamente contrarrevolucionario". 

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