27 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El sector manufacturero español se hunde a mínimos

Las caídas en producción industrial, así como de los nuevos pedidos y de las exportaciones fueron las más intensas registradas en toda la serie histórica, que se remonta a 1998.

La actividad del sector manufacturero de España ha registrado en abril un profundo deterioro por el impacto de la pandemia de Covid-19 y de las medidas de contención implementadas, según refleja el índice de gestores de compras PMI, que se ha situado en 30,8 puntos, frente a los 45,7 del mes anterior, su peor lectura desde diciembre de 2008, durante la crisis financiera mundial.

Las empresas encuestadas informaron de que la pandemia de Covid-19 y las severas restricciones aplicadas en el país a las actividades no esenciales, provocaron caídas de la producción manufacturera, así como de los nuevos pedidos y de las exportaciones. De hecho, las caídas en cada una de estas variables fueron las más intensas registradas en toda la serie histórica, que se remonta a 1998.

Debido al confinamiento generalizado y a la paralización general de la actividad económica, los fabricantes disminuyeron sus actividades de compras a un ritmo récord del estudio en abril. Asimismo, los inventarios también se redujeron drásticamente, ya que los pedidos realizados a los proveedores tendieron a sufrir retrasos considerables.

De este modo, la destrucción de empleo en el sector manufacturero fue considerable en abril, ya que las empresas respondieron al entorno empresarial enormemente difícil mediante la reducción de los niveles de personal.

La magnitud de la caída del empleo fue superada solo en diciembre de 2008, destaca el estudio, que advierte de que la de los empresarios respecto de los próximos 12 meses fue la más baja registrada hasta la fecha, ya que las empresas manifestaron una notable preocupación sobre el impacto a largo plazo en la demanda y la actividad económica de la pandemia.

Se han batido los récords de varios parámetros. Por ejemplo, la producción, los nuevos pedidos, el comercio de exportación y las compras cayeron a ritmos sin precedentes, pero quizás lo más preocupante es la tendencia de la confianza empresarial y del empleo”, ha indicado Paul Smith, economista de IHS Markit.

En este sentido, el experto ha señalado la inquietud mostrada por las empresas del sector manufacturero sobre el impacto a largo plazo que la pandemia tendrá en la demanda y la preocupación de que cuando comience la recuperación tras el confinamiento sea difícil recuperar con rapidez niveles de actividad semejantes a los anteriores a la crisis.

Comenta esta noticia