Ayuntamiento Valencia: un inicio con la oposición en contra del "rodillo Ribó"

Pleno de organización del Ayuntamiento de Valencia

Pleno de organización del Ayuntamiento de Valencia

El pacto de gobierno en Valencia, bautizado por socialistas y Compromís como el Acuerdo del Rialto (nombre del teatro de la plaza del ayuntamiento), ha arrancado con polvareda.

La tensión entre equipo de gobierno y la oposición es más que evidente. El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado este jueves su organización en un pleno extraordinario, y el PP, Ciudadanos y Vox, ya han acusado al equipo de Gobierno de Compromís y PSPV, de aplicarles el "rodillo" al recortarles la exclusividad y reducir el número de preguntas que pueden presentar.

Y es que, en esta primera sesión extraordinaria de la legislatura, el tema estrella ha sido precisamente ése, el de los recortes de sueldo a la oposición y la supresión de la dedicación exclusiva. Los tres grupos de la oposición (Partido Popular, Ciudadanos y Vox) no han dudado en calificar la decisión de los socios de gobierno de "rodillo opresor", "con 'r' de Ribó", que lo único que evidencia es el "trato desigual a la oposición". Una "dictadura de izquierdas", vaya, como le gusta nombrar a los de ultraderecha a los equipos de gobierno que no son de su mismo signo. Un rodillo al que también ha apelado el portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, y la portavoz popular, María José Catalá, con el "beneplácito socialista".

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, les ha replicado que el 'cap i casal' es uno de los consistorios "más generosos" y se ha comprometido a extender la exclusividad a todos los concejales en cuanto se elimine las restricciones que impuso el exministro de Hacienda del PP, Cristóbal Montoro; mientras la vicealcaldesa Sandra Gómez ha querido "poner calma" y ha defendido que "todos los concejales tendrían que tener la exclusividad", pero que tenerla o no, no era una decisión de ellos, sino del PP cuando gobernaba, específicamente "del señor Montoro", ha recaldado.

Aún así, ha recriminado la "demagogia" que supone entrar al trapo en este asunto, cuando el sueldo que les queda a cada uno de los miembros de la oposición es "más que suficiente". En concreto, 63.000 euros brutos anuales. "¿Vais a decir que este salario solo os da para dedicaros un ratito por las mañanas al ayuntamiento?", ha declarado la socialista con cierta sorna.

Tras enumerar Mª José Catalá varios títulos literarios, como el de "Crónica de una muerte anunciada o Bodas de Sangre" en referencia al pacto del Rialto, la portavoz popular volvió a cargar contra el gobierno poniendo en su boca, de nuevo, la palabra "rodillo" tras criticar que "lo que están haciendo es volver a las políticas que tanto criticaron".

 

Esta intervención, calificada a su vez por Ribó como algo "melodramática", ha servido para que el alcalde insista en su tesis de  que "no han hecho nada fuera de la legalidad". Y que, es más, intentaron reinterpretar la ley de la forma más generosa posible para que sus sueldos se mantuviesen en la línea de lo que han obtenido hasta ahora. Un hecho que, según ha dicho también, "no influye en su trabajo".

Ribó ha puesto de ejemplo otras ciudades (como Alicante, Granada o Málaga), en las que, teniendo el Partido Popular al frente en coalición con Ciudadanos, también se ha recortado el tema de la exclusividad en la oposición. Olvidó que en Castellón, en la que gobierna su partido, la alcaldesa socialista se ha subido el salario un 40%.

Por lo que ha advertido de que no se trata de una invención suya, porque "lo más razonable es que la exclusividad la tengan los que se dedican al gobierno, porque son los que tienen la responsabilidad jurídica". También ha habido tiempo para recriminar los recortes en las preguntas y mociones de los plenos (calificados por Catalá como una forma de "amordazar a la oposición"), así como la "desigual designación de asesores" entre gobierno y oposición. A este respecto Ribó ha asegurado que, mientras en otras ciudades el gobierno del Partido Popular ostenta más del 70 % de asesores, ellos únicamente cuentan con el 59 %, dejando el 41 % a la opisición. "Vayan y comparen", ha recriminado el alcalde.

Entre el cruce de acusaciones, la anécdota de la sesión la ha protagonizado el concejal de Vox Vicente Montañez, como ya les hemos detallado en ESDiarioCV, que ha exhibido en el pleno un rodillo de pintura (equivocándose de rodillo en la metáfora) para regalárselo a Ribó. El alcalde ha ironizado a la salida: "Es solo para llamar la atención. Si hubiera sido nuevo aún me lo habría quedado".

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