Debate europeo: Pons destaca ante un ex diputado catalán y el bloque progresista

Los cinco candidatos coinciden en la importancia de la Unión Europea, aunque mientras tres destacan su labor, otros dos exigen cambios

El eurodiputado Esteban González Pons, número dos en la candidatura del Partido Popular a las próximas elecciones al Parlamento Europeo, no tuvo que esforzarse en exceso. De hecho, hasta obvió la crítica y los encontronazos ante las andanadas que le lanzaron Jordi Sebastiá (Compromís), Esther Sanz (Unidas Podemos) e, incluso Inmaculada Rodríguez-Piñero (PSOE). Aunque, en este último caso, con la importante salvedad de la complicidad que demostraban, hasta el punto de que a la eurodiputada socialista le costaba llamar al del PP por su apellido.

Centró su intervención hoy, en el debate organizado por la Cadena SER en Valencia entre candidatos al Parlamento Europeo, en un alegato de la importancia de la Unión Europea como institución y, en particular, para la Comunidad Valenciana. De hecho, su petición al voto, que cerró el acto emitido en directo, consistió en destacar que sus convecinos tienen "a un valenciano" en Bruselas.

No podía afirmar lo mismo el representante de Ciudadanos, Jordi Cañas, nacido en Barcelona y ex diputado autonómico catalán. De hecho, la representante socialista, Rodríguez-Piñero, guardó una última bala en su cierre para atizarle con una pulla, al lamentar que el partido que preside Albert Rivera no hubiera sido capaz de contar con un valenciano para su lista al Parlamento Europeo.

El debate en la Cadena SER, para más inri, estaba centrado en cómo afectan a la Comunidad Valenciana estas elecciones. Cañas trató de esconder su desconocimiento del terreno con arremetidas contra sus rivales y abordando cuestiones genéricas. Eso sí, no pudo evitar  incurrir en el sempiterno fallo que comete alguien que no vive en la Comunidad Valenciana de aludir al ámbito autonómico como "Valencia". Como por desgracia tanto escuchamos en los telediarios nacionales.

Por su parte, la eurodiputada socialista Inmaculada Rodríguez-Piñero tuvo una primera parte del debate en el que hizo frente común con González Pons, al hablar de la importancia de alcanzar pactos como los que socialdemocráticas y populares suscriben en el Parlamento Europeo, en muchos casos también con liberales. Realizó una defensa cerrada de la Unión Europea y, ya en la segunda parte, recurrió al argumentario socialista para aventar el peligro de la ultraderecha y pedir el voto siguiendo la estela de las últimas elecciones generales y autonómicas. En cualquier caso, siempre primó su perfil "institucional".

Mientras, las intervenciones de Jordi Sebastiá y Esther Sanz resultaron muy similares en cuanto a contenido. El primero en valenciano y la segunda en castellano, arremetieron contra populares y socialistas y reivindicaron un cambio de políticas en la Unión Europea para apostar, entre otras medidas, por una mayor protección del medio ambiente (en esta cuestión enfatizó especialmente Sebastiá). Mientras González Pons, Rodríguez-Piñero y Cañas alertaban del peligro del Brexit, los candidatos de Compromís y Unidas Podemos lo veían más como un síntoma de los problemas que padece la Unión Europea.

En cualquier caso, el debate, como recalcó el moderador, Bernardo Guzmán, se desarrolló con sumo respeto, incluso con cordialidad, entre los cinco contrincantes, tanto en el tono como en el mensaje y en la falta de interrupción a las palabras de sus contendientes. 

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