14 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Paula Vázquez se desmelena y demuestra por qué la llaman "podemita" y "roja"

Si ya se metía en jardines políticos cuando andaba algo alejada de la primera línea televisiva, ahora que tiene varios proyectos consolidados en la pequeña pantalla la presentadora no se cor

Después de algún tiempo alejada de la primera línea televisiva, Paula Vázquez vive un momento dulce de renacer profesional de la mano del canal #0 de Movistar donde tiene varios proyectos en vigor, como el nuevo Fama que aspira a repetir el éxito de antaño en Cuatro y el aún más reciente de Operación Triunfo 2017 en La Uno de TVE.

Si cuando estaba alejada de la pequeña pantalla se metía en jardines políticos e ideológicos, no digamos ahora que está de moda en titulares de nuevo. 

Y así las cosas, la presentadora ha concedido una entrevista al diario El Mundo en la que no se muerde la lengua y opina casi de todo. 

Hasta piensa escribir un libro contando qué pasó con aquella famosa mano negra de la que hablaba cuando estaba alejada de la tele. Ahora, Vázquez ya no es tan contundente y matiza que "todavía no tengo ganas que me crucifiquen. No me vetó una persona en concreto ni ha habido una mano negra, pero sí muchos intereses. Imagino que me convertí en incómoda".

Quizá por sus inclinaciones políticas y algunas declaraciones que hicieron que fuera tildada de "podemita": "Me sorprende que se me haya etiquetado así. Yo no entendía de política y hablaba de sentido común. Pero vi que si le comes el culito a los que mienten y roban, tienes el trabajo que quieres. Y si no vas a la calle. Y como yo no se los como, pues me llaman roja. ¿Pero cómo roja? Si yo lo que quiero es que a todo el mundo le vaya tan bien como yo, que me va muy bien. Tergiversan los términos y los símbolos".

Según Vázquez, esta incontinencia le ha perjudicado pero "me ha dado una identidad con la que me siento muy cómoda. He perdido puestos de trabajo, pero he ganado dignidad y buenas amistades. Llegó un momento en el que me quitaron tantas cosas que sólo me quedaba la decencia y como esta no me la quitaron, seguiré denunciando las cosas que considere".

Y ya que estaba se metió también en el único jardín que le faltaba, el catalán: "Me he criado en Galicia y en Cataluña, hablo tres idiomas, me siento políglota y privilegiada. Pero este es el único país del mundo donde ser políglota es un pecado. No me identifico con Puigdemont, pero no es normal lo que está pasando en Cataluña, no es normal que no se puedan solucionar las cosas".

Comenta esta noticia
Update CMP