05 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La increíble "pelea" entre Errejón y Almeida por dos conductores muertos

Errejón, graciosillo

Errejón, graciosillo

El diputado de Más Madrid lanza una grave acusación indirecta al alcalde; Almeida le responde y en la réplica queda abierto un siniestro combate que aún no ha terminado.

 

 

Íñigo Errejón vive sin vivir en sí, en una irrelevancia agudizada por los "éxitos" de su viejo amigo Pablo Iglesias, que ha llevado a Podemos al poder mientras el partido de su viejo amigo pasaba de aspirar a todo a rebautizarse, socarronamente, como "Menos Madrid".

Y claro, el pobre no sabe ya qué hacer para llamar la atención, para que alguien le haga caso y le saque del baúl de los recuerdos en el que se haya recluido desde que hiciera el ridículo dos veces seguidas en las Elecciones Generales, entre risas de venganza de Iglesias y compañía.

Desde esa premisa, el diputado que soñó con ser Príncipe y de momento se ha quedado en rana, aprovecha los focos las pocas veces que le apuntan para intentar soltar frases muy solemnes, con una ligereza que sorprende siempre, pero especialmente en momentos tan dramáticos

 

Eso ha hecho hace unas horas en el Congreso, obviando toda crítica al Gobierno de España, cada vez más en entredicho, pero cargando -cómo no- contra el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, con una acusación ciertamente inquietante: la supuesta muerte de dos conductores de los autobuses de la EMT infectados por coronavirus.

El problema es que tan grave afirmación, en un lugar tan solemne como el Parlamento, es una mentira como el templo de Debod, el espacio más egipcio del ecosistema madrileño. Y quien lo ha tenido que decir ha sido, nada menos, el alcalde de Madrid en persona, José Luis Martínez Almeida, con un tuit de ésos que dejan en la lona a cualquiera:

 

 

Hasta ahí todo podría parecer uno de los excesos del fundador de Podemos, que ha cometido unos cuantos, pero hete aquí que cuando el KO parecía asegurado, Errejón se levantó de la lona y contraatacó, enérgico, con un par de ganchos al mentón del primer edil, que ya se daba por ganador... porque suele serlo en combates con rivales ideológicos de este tipo:

 

 

¿Quién tiene razón de los dos? Es difícil saberlo, pero sí llama la atención la doble vara de medir de ciertos partidos y representantes de la izquierda: ellos nunca son responsables de ninguna muerte, y llevamos 4.000 desde que el Gobierno dijera que en España habría "casos aislados" pese a constarle desde enero reiteradas alarmas sanitarias.

Y sin embargo, si dos empleados municipales fallecen -¡pobres!- en las circunstancias que sea, el culpable es directa y personalmente el Ayuntamiento y la Comunidad. Por esa regla de tres, ¿qué habría que decir o hacer con Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, don Íñigo?

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