15 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La Comisión de Investigación de la tesis

La portavoz adjunta del PP en el Senado, Cristina Ayala, explica en esta larga Tribuna por qué es exigible investigar en la Cámara la tesis doctoral del presidente, repleta de plagios.

 

 

Este miércoles el Pleno del Senado  aprobó la constitución de una comisión de investigación sobre la tesis del Presidente del Gobierno. Esta Comisión no es un juicio, los políticos no tienen encomendada esa tarea, para juzgar ya está la Justicia, solo ella tiene esa capacidad según la Constitución.

Tampoco será un juicio paralelo al juicio social, los españoles juzgarán al Presidente el día que se someta a las urnas. La Comisión de investigación es una herramienta de control de gobierno, y ese es el sentido que le ha querido dar el Senado, el de una petición de explicaciones motivada por las enormes lagunas que han salido a la luz sobre la tesis del Presidente del Gobierno.

¿No vale el plagio de Sánchez una comisión de investigación y si se prueba que ha plagiado más de un 20%  su dimisión ipso facto?

Solo los más dogmatizados afines al gobierno siguen empeñados en negar el interés público que tiene conocer  qué ha sucedido con la tesis de Sánchez. No solo los Letrados del Senado han informado que era “difícil poner en duda el interés público”. Esto no tiene nada que ver con el morbo; no se trata de un tema menor, sino de saber si el Presidente del gobierno ha tenido un trato diferenciado al de cualquier español que pueda querer acceder a un doctorado. Eso sería lo grave.

Otro asunto es lo mal que les ha sentado el tiempo a todos esos conceptos que  Sánchez abanderaba desde la oposición: la transparencia, la virtud, la ejemplaridad y el buen gobierno de los que iba a hacer gala un modélico gobierno socialista ¿Qué ha pasado ahora con todos esos valores que hasta la náusea exigía al gobierno  con impostada inocencia?

El "Gobierno bonito"

Dos ministros dimitidos;  una ministra a la que le parece un éxito garantizado extorsionar políticos, según los audios de Villarejo; un ministro sancionado por utilizar información privilegiada; un ministro que ha utilizado una sociedad interpuesta para pagar menos impuestos; una ministra que oculta información en su declaración de bienes y un ministro que ha estado varios meses imputado ¡Caramba, para ser el Gobierno bonito tienen más manchas en sus curriculums que los disfraces de payasos del anuncio de Micolor!

Todo son dudas

Si entramos en el capítulo de las dudas, también seguimos sin saber quién es el autor real o si en la tesis de Sánchez hay más de un autor. También sería deseable  tener más información sobre aquella famosa comida en la que el exministro Sebastián comentaba que la tesis la habían hecho en su Ministerio de Industria, o saber si causalmente uno de sus asesores precisamente estaba trabajando en Diplomacia económica. También hay dudas sobre el tribunal y sobre el porcentaje de plagio que no recogen las herramientas anti-plagio.

 

Tenemos también varias certezas: la primera y más grave es que el Presidente mintió, y desde Rubalcaba ya sabemos que “España no se merece un gobierno que mienta”. Además, Sánchez lo ha hecho en sede Parlamentaria cuando dijo que su tesis era de público acceso y también nos engañó cuando aseguró que iría al Senado a explicarse de forma voluntaria.

Tenemos también la certeza de que un año y poco, antes de entregar su tesis, escribió un tuit pidiendo a la concurrencia tuitera alguna lectura sobre diplomacia económica. Sabemos que dijo en su Facebook que él no había tenido tiempo para investigar (cuando una tesis es precisamente un trabajo de investigación), sabemos que el plazo medio para entregar una tesis a tiempo parcial son seis años y el Doctor  Sánchez la entregó dos años y nueve meses después de matricularse, y un año y poco después de escribir ese tuit ¿No deberían todas estas dudas ser despejadas cuando se refieren a un Presidente de Gobierno?

 

 

Hoy todos los españoles tenemos la certeza de que la tesis de Sánchez estaba plagiada, lo que no sabemos exactamente es cuánto. Hoy los españoles también sabemos que la tesis de Sánchez era una chapuza, lo que no sería de interés público si no fuera porque el Presidente del Gobierno obtuvo un cum laude  como calificación final.

El 'Gobierno bonito' tienen más manchas en sus curriculums que los disfraces de payasos del anuncio de Micolor

Hoy sabemos que el listón de un plagio- una dimisión lo puso el propio  Sánchez cuando dimitió a su ex Ministra Montón de la cartera de Sanidad, en parte por la exigencia de Iglesias que afirmó rotundo en un tuit: ·”La dignidad de la Universidad pública no puede soportar una tesis copiada. La dimisión debe producirse ipso facto”.

Pues bien, si un plagio vale una dimisión en la era del Sánchez presidente (no vaya a sorprendernos Calvo con que solo valen las cosas que el Presidente dice los días pares, y cuando habla en días impares no vale) ¿no vale el plagio de Sánchez una comisión de investigación y si se prueba que ha plagiado más de un 20%  su dimisión ipso facto?

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