20 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

12.000 policías para frenar la locura del 1-0

El ministro Zoido traduce a números del formidable despliegue seguridad al que obligó el desafío independentista en Cataluña, que costó 87 millones de euros a las arcas del Estado.

Miles de policías desplegados y millones de euros costaron los peores días del desafío independentista en Cataluña. Pero ahora las cifras están en limpio.

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha revelado que el "ataque desleal" a la Constitución y el Estatut del Gobierno de Carles Puigdemont, "con una desobediencia clamorosa" y con "absoluta pasividad" de los Mossos d'Esquadra el 1-O, generó un coste aproximado de 87 millones de euros por el desplazamiento a Cataluña de un contingente de 4.500 policías y guardias civiles y, en tres días, de hasta 6.000 efectivos de refuerzo, el doble del plantel que ya está allí radicado.

Según ha desvelado Zoido en la Comisión de Interior en el Senado, la presencia de estos efectivos desplazados a Cataluña en el marco de la Operación Copérnico, desplegada entre septiembre y diciembre, ha supuesto un coste aproximado de 87 millones de euros entre gastos de alojamiento, manutención, desplazamientos, dietas y productividades. A esta cifra el ministro ha sumado los 1.000 millones por el "impacto de la desaceleración" económica en Cataluña.

Mil millones de euros, el coste total

"A Cataluña se han desplazado numerosos efectivos de Guardia Civil y Policía Nacional comisionados en esa Comunidad Autónoma. La cifra no es exacta", ha asegurado Zoido, "porque no todos han estado siempre y al mismo tiempo, pero el dispositivo más estable estaba compuesto por unas 4.500 personas". Según Interior, durante tres días, el 30 de septiembre, 1 de octubre y 2 de octubre, el despliegue fue 6.000 efectivos.

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, durante su comparecencia en el Senado.

Zoido ha calificado de "muy importante" la cifra de 87 millones en gastos directos por el 1-O, "otro alto coste", ha dicho, "que tenemos que pagar entre todos los españoles debido a la irresponsabilidad y obstinación del Gobierno independentista de Cataluña".

"Un coste que debemos sumar a los mil millones de euros en los que el Ministerio de Economía cifra el impacto de la desaceleración de cuatro o cinco décimas del crecimiento del PIB catalán o al descenso del 35% en las reservas hoteleras", ha señalado.

Además, ha justificado el dispositivo sin precedentes por la necesidad de dar cumplimiento a los mandatos judiciales, que incluía a los Mossos d'Esquadra, cuya actuación ha sido cuestionada por el ministro y que se mantuvo incluso después del referéndum del 1-O, cuando se desencadenaron "episodios de acoso" contra policías y sus familiares.

En su discurso ha reconocido las incomodidades por la "polémica" contratación de los barcos en la búsqueda de "alojamientos seguros o de fácil protección, de rápida ocupación, pero prolongada en el tiempo, aunque sin poder concretar cuánto y sin poder hacer una contratación muy anticipada".

12.000 efectivos

El titular del Interior ha señalado que los entre 4.500 y 6.000 policías y guardias civiles comisionados -en Cataluña hay una plantilla fija de otros 6.000 agentes, a los que se les suspendió las vacaciones y días libres- realizaron una "vigilancia permanente" sobre las dependencias propias de la Guardia Civil y Policía Nacional, la Delegación del Gobierno o las Subdelegaciones de Gobierno, así como "las sedes de los partidos políticos amenazados".

Hasta 6.000 policías y guardias civiles llegaron a reforzar al plantel ya existente en Cataluña, compuesto por otros 6.000 agentes

Otro de los objetivos con especial vigilancia fueron el Tribunal Superior de Justicia, la Ciudad de la Justicia, las Delegaciones de Hacienda, el Banco de España y "determinadas infraestructuras críticas". "También han llevado a cabo servicios de protección y seguridad con carácter esporádico a personas e instalaciones sensibles", ha desvelado Zoido.

Al respecto, el ministro ha lanzado un mensaje claro a los senadores: "Este Gobierno está dispuesto a seguir adoptando, por supuesto con el apoyo de todos aquellos grupos que compartan nuestra profunda preocupación, todas las medidas contempladas en la Constitución que sean necesarias para mantener la legalidad y la normalidad democrática e institucional en Cataluña. Y para que todos los catalanes, piensen como piensen, tengan garantizada su seguridad, sus derechos y sus libertades".

Más votantes que censados

Por otra parte, el titular de Interior ha lamentado "como el que más" los heridos por la actuación policial del referéndum del 1 de octubre pero ha culpado de ello a la "absoluta pasividad y nula colaboración" de los Mossos d'Esquadra, así como a la Generalitat presidida por Carles Puigdemont, a quien ha censurado por "soliviantar las calles para simular una legitimidad democrática de la que carecían sus decisiones".

Según los datos expuestos en su comparecencia en la Comisión de Interior en el Senado, en 149 de los 948 municipios hubo el 1-O más votantes que personas censadas. Zoido ha puesto el ejemplo de la localidad barcelonesa de Polinyá: con un censo de 5.910 personas, llegaron a votar 10.215.

A pesar de que no había un listado oficial, la Policía y la Guardia Civil desactivó 113 centros de votación y cerca de otro centenar de locales más, "en unos casos porque no llegaron a abrir y en otros cerraron".

 

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