21 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La guerra de Vox contra el PP ya incluye brutales ataques como este

Vox ha fijado el punto de mira en el partido de Casado tras las negociaciones por los integrantes de la Mesa del Congreso y no duda en lanzar palabras tan gruesas como estas.

La tensión entre PP y Vox es cada vez mayor. El partido de Abascal ha iniciado su particular cruzada contra los de Casado después de no obtener los dos representantes que quería en la Mesa del Congreso por lo que ha comenzado una campaña brutal en el que su objetivo ya no es la izquierda, sino la formación popular y no duda en lanzar brutales ataques.

De hecho, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha ahondado en sus críticas al PP por el reparto de puestos y ha acusado a los 'populares' de aprovecharse del cordón sanitario que los partidos de la izquierda intentan aplicar a Vox y ha asegurado que "el PP actúa como el que va a robar televisiones en mitad de las inundaciones", ha acusado Abascal en una entrevista en Telecinco.

A su juicio, el PP demostró este acto de "pillaje" intentando que Vox cediera a Ciudadanos uno de los dos asientos que le correspondían proporcionalmente en la Mesa del Congreso.

 Además, ha asegurado que su partido "no va a caer en el chantaje" y por tanto no va a poner en peligro los gobiernos autonómicos que dependen de sus votos, pero sí afectará a la "confianza" entre ambas formaciones. En estas acusaciones ha señalado directamente al secretario general de los populares, Teodoro García Egea: "Es un auténtico trilero y está dificultando muchísimo las negociaciones de Vox y el PP". 

Según ha recordado, tras las elecciones del 28 de abril Vox obtuvo 24 escaños y ningún partido se planteó dejarles un puesto en el órgano de control de la Cámara Baja. Por ello, se ha preguntado por qué ahora ellos tendrían que ser generosos con Ciudadanos, con diez diputados, cuando además se trata de un partido que rechaza tener cualquier vínculo con Vox.

De hecho, ha acusado al partido naranja de pretender tener con ellos una relación "sadomasoquista". "Nos agreden, dicen que somos incómodos, nos reprueban y luego tenemos que darles uno de nuestros representantes. No estamos por la labor", ha zanjado recordando además que esta disputa no varía la existencia de una mayoría de PSOE y Unidas Podemos en la Mesa de la Cámara Baja.

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