Paniagua retoma la polémica con un ensayo socio-histórico del PSOE valenciano

Javier Paniagua.

Javier Paniagua.

El ex diputado socialista y ex director general de Educación desvela que un destacado "muñidor de la intelectualidad de la izquierda" fue confidente de Brigada Político Social del franquismo

Quien fuera director general de Educación de la Generalitat Valenciana (1983-1986) y diputado 13 años en el Congreso hasta 2000, Javier Paniagua, regresa al mundo de la letras con una obra de pólvora tras el eco que aún resuena de su frustrado libro al alimón por el veto de la Institución Alfons el Magnànim, que gestiona Compromís en la Diputación de Valencia.

Y era allí, en el Palau de Scala, escenario del crimen literario, donde Javier Paniagua pretendía presentar su obra, esta vez individual, titulada  "Nosotros, los socialistas valencianos 1979-1995".  Su compañero de partido y presidente en la diputación, Toni Gaspar, no tuvo a bien contestar y Paniagua ha encontrado cobijo nada menos que en el Palau del Temple, sede de la Delegación del Gobierno de Pedro Sánchez y de José Luis Ábalos.

Curtido en las batallas de la política interna del PSPV-PSOE, Paniagua vuelve a la polémica, de la que en realidad nunca se desinstalado, aireando parte de la historia de su partido y de la Comunitat. Y lo hace coincidiendo en el tiempo con Felipe González  Marquéz llamando al orden a Adriana Lastra Fernández quien manda a parar a los viejos que no le den la razón con el argumento de que son viejos y, por lo tanto, no importa que estén lúcidos. Dos generaciones. 

Paniagua sigue joven tras compartir momentos con Sanchis Guarner, Joan Fuster, Manuel Broseta, Tomás y Valiente y Ernest Lluch, con referencia varios de ellos en las página de su libro en el que no son pocos los que no salen bien parados, lo que no ocurre con el ex conseller Ciprià Ciscar del que destaca su éxito por la Ley d'Us i d'Ensenyament del valencià fue pactado con el PP a cambio de...

A Panaigua siempre se lo consideró como un destacado ciscarista en las pugnas con los asuncionistas que lideraba su amigo el presidente de la diputación y ministro Antonio Asunción, al que le atribuye, no obstante, un  "carácter colérico".

Al ex alcalde de Valencia Ricard Pérez Casado lo etiqueta como "ciclotímico, presuntuoso y fatuo". Comentarios no menos críticos hacia el actual presidente del Consell Valencià de Cultura, Santiago Grisolía: "se las daba de especialista en genoma humano sin serlo".

Trabajo van a tener los historiadores con su sentencia que afecta a un "muñidor de la  intelectualidad de la izquierda" que " fue confidente de la Brigada Político Social del fraquismo, para salvarse de ser detenido y padecer cárcel, como él mismo  llegó a confesar en una noche donde el alcohol hizo de catalizador de intimidades". Muñidor que, para más señas, colaboró con Berlanga en la película Bienvenido Mister Marshall.

Y ¿qué dice del ex presidente del Gobierno González, de Joan Lerma, o del actual jefe del Consell y entonces jefe de gabinete de Presidencia, Ximo Puig, y de tantos otros socialistas y políticos de la época? Mucho y de diferentes colores. En este "ensayo socio-histórico sobre el acceso a la modernidad", editado por la Fundación Instituto Historia Social, se destaca la labor realizada por el senador Lerma al frente de la Generalitat. Aunque Google no lo dice, Paniagua dio clases de Historia y Geografía al Molt Honorable en un academia de Valencia, años después de su llegada de su Ceuta natal donde estudió y convivió con musulmanes, judios y cristianos.

"Nosotros, los socialistas valencianos 1979-1995", que hace el decimoquinto libro publicado como historiador junto a un buen número de investigaciones, es, además, un reconocimiento a la Comunitat Valenciana, un modelo de sociedad heterogénea y de convivencia política social por "encima de las demás comunidades españolas", sostiene el autor.

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