21 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Un whatsapp echa luz a la misteriosa desaparición del letrado de Gago

El abogado de Raquel Gago, Fermín Guerrero, entrando en la Audiencia Provincial.

El abogado de Raquel Gago, Fermín Guerrero, entrando en la Audiencia Provincial.

Los indicios coinciden en que la salud tuvo algo que ver en la espantada de Fermín Guerrero. La conversación con el agente que le localizó y un mensaje enviado por el letrado aportan datos.



Las especulaciones sobre la misteriosa desaparición de Fermín Guerrero, el abogado de Raquel Gago, continúan aunque el caso cada vez parece tener una explicación más lógica de lo que se esperaba a tenor de los rumores que corrían por León. La conversación que mantuvo el letrado con el policía que le identificó y un mensaje de Whatsapp enviado la tarde de su reaparición confirman la hipótesis de que "sus motivos personales" fueron una recaída en su enfermedad coronaria por haber ingerido un alimento o bebida en "mal estado". Aunque Fermín alimentó los rumores al asegurar que posiblemente fue "víctima de un engaño". 

El abogado reconoció ante el jurado y sus compañeros haber estado en una comida de trabajo y luego "haber tomado algo" con una tercera persona que nada tenía que ver con el caso Carrasco. Ante la insistencia de la sala fue más lejos en sus explicaciones en privado advirtiendo que quizá le sentaron mal unos medicamentos que tenía que tomar y abrió la posibilidad a que "puede que me echaran algo en la bebida". De ser cierta esta afirmación, la Policía no habría dudado en abrir diligencias para esclarecer mediante un análisis la presencia de alguna sustancia anómala en el cuerpo del abogado. 

Lo cierto es que el agente que le localizó cuando se disponía a sacar dinero de un cajero en el centro de la ciudad, concluyó en su informe que Guerrero dejó ver una cierta desorientación cuando hablaron con él por primera vez. Algo que encajaría con este supuesto sabotaje. 

- "¿Es usted Fermín Guerrero?", le preguntó uno de los agentes de la Brigada Especial de la Policía Local de León.

- "Sí", respondió.

- "¿Pero no sabe que le está buscando todo el mundo?", preguntó a renglón seguido el policía. No hubo respuesta, sólo un gesto con aparente aire afirmativo comentó el agente. 

Tras su declaración en la comisaría, la Policía trasladó al letrado a su casa donde pasó la tarde "tumbado en el sofá", según explican algunas fuentes, y respondiendo un par de llamadas y mensajes. Entre ellos, un whatsapp que decía: "Estoy cansado y no quiero hablar, tengo que descansar".

El juicio por el asesinato de Isabel Carrasco se reanudó este lunes con la presencia de Fermín Guerrero y su defendida, Raquel Gago, mientras algunos medios leoneses recorren los locales de copas de la ciudad con una foto del letrado para ver si por casualidad estuvo por allí y alguien puede aclarar lo sucedido con mayor detalle. 

En una entrevista concedida a Espejo Público de Antena 3, Fermín Guerrero confirmó su malestar físico el día de su desaparición y las imágenes recogidas por los medios que grabaron la jornada del juicio confirmaron que miró hasta en cinco ocasiones el reloj en una muestra de nerviosismo por que terminara todo aquello. "Aspectos personales hacen que no estuviera en condiciones" fue el titular que se extrajo de la conversación cara a cara con el periodista que no logró sonsacarle ningún dato más.

La explicación más plausible al incidente sigue perteneciendo al "terreno personal" pero poco a poco se conocerán más datos sobre el extraño plantón y la negativa del abogado a explicar lo ocurrido. 

 

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