24 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los cuatro desastres económicos que deja Pedro Sánchez en un año de desplomes

La economía crece con el PSOE al menor ritmo en cinco años: una pincelada más de un cuadro económico en negro que acumula estos fracasos desde hace meses. Para preocuparse.

España crea menos empleo, las exportaciones bajan, el gasto público sube y la economía, en general, crece a su menor ritmo en cinco años. Y todo ello con la amenaza de una nueva recesión en un horizonte más oscuro que lejano.

No es un mal sueño, sino el balance que deja la Economía tras el primer año completo de gestión de Pedro Sánchez, Y se puede agudizar si se pone en marcha la parte del programa de Gobierno que, en este ámbito, ya se conoce: más deuda pública, nuevos impuestos, la anulación parcial de la reforma laboral y una financiación al alza para Cataluña.

Pero vayamos con los datos. La economía española creció solo un 0,4% en el tercer trimestre, lo mismo que en el trimestre precedente, con lo que sigue avanzando a su menor ritmo en cinco años, según ha confirmado la Contabilidad Nacional publicada este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

 

En términos interanuales, el PIB creció un 1,9% en el tercer trimestre, una décima menos que en el segundo trimestre y también de lo avanzado por Estadística, que había estimado un crecimiento del 2%. La demanda nacional contribuyó con 1,8 puntos al crecimiento, seis décimas más que en el segundo trimestre, mientras que la demanda externa aportó 0,1 puntos, siete décimas menos.

Entre julio y septiembre, mejoraron tanto el consumo como la inversión, en tanto que empeoró el comportamiento de las exportaciones. En concreto, el gasto en consumo final se incrementó un 0,8%, seis décimas más que en el segundo trimestre, con un avance del 0,8% en el caso del consumo de los hogares, frente al crecimiento del 0,1% que experimentó este indicador en el segundo trimestre.

Las grandes cifras que miden la salud de la Economía han caído en un año de gestión de Sánchez. Y queda lo peor

El gasto público también se aceleró en el tercer trimestre tras aumentar un 0,6%, dos décimas más que en el segundo trimestre, mientras que el gasto en consumo de las instituciones sin fines de lucro creció un 1,6%, cifra cuatro décimas superior a la del trimestre anterior: esto equivale a elevar la deuda y el déficit, en unas magnitudes que ya superan los niveles aprobados por la Unión Europea.

Por su parte, la formación bruta de capital fijo (inversión) se incrementó un 1,7% en el tercer trimestre, frente al retroceso del 0,2% experimentado en el segundo trimestre. En valores interanuales, el PIB ha desacelerado una décima su crecimiento, hasta el 1,9%, una décima menos de lo que había anticipado el INE a finales de octubre, ya a su vez menos de lo que había anunciado el Gobierno.

Menos empleo y peor

El empleo, medido en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, desaceleró siete décimas su crecimiento interanual, hasta el 1,8%, lo que supone la creación en un año de 332.000 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo. 

De hecho, según las cifras que ha hecho públicas el Ministerio de Trabajo el frenazo en la creación de empleo es similar al de los años de la crisis. De hecho, el número de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo bajó en 38.692 desempleados en 2019 (-1,2%),  el descenso menos pronunciado desde que España inició la recuperación en 2013.

El volumen total de parados alcanzó al finalizar el ejercicio la cifra de 3.163.605 desempleados después de registrar en el último mes de 2019 un descenso mensual de 34.579 desempleados (-1,08%), su peor dato en un mes de diciembre desde 2011, cuando subió en 1.897 parados.

La bajada del desempleo en 2019 es la séptima consecutiva tras la de 2013, 2014, 2015, 2016, 2017 y 2018 cuando el paro cayó en 147.000, 253.000, 354.203, 390.534, 290.193 y 210.484 personas, por lo que los 38.692 desempleados menos de 2019 suponen es el peor dato anual desde 2012, cuando el desempleo subió en más de 426.000 personas. Si sólo se tuvieran en cuenta los años en los que ha descendido el paro, el de 2019 sería el menor recorte del desempleo desde el ejercicio 2005, cuando bajó en 9.778 parados.

A estas cifras hay que añadirle otras dos muy indiciarias del adverso panorama económico que coincide con la batuta de Sánchez: el hundimiento de la firma de hipotecas y el descenso de la venta de coches. Dos termómetros de la salud económica de España que, de nuevo, confirman oscuros augurios.

Comenta esta noticia