29 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Un ministro de Sánchez sugiere que Felipe VI es cómplice de graves delitos

Felipe VI, junto con Pedro Sánchez, el pasado agosto en Marivent.

Felipe VI, junto con Pedro Sánchez, el pasado agosto en Marivent.

Pablo Iglesias, por su parte, insiste en su estrategia para acabar con la Monarquía y pide "valentía y audacia" para avanzar "hacia el horizonte de una república".

Para tapar su fracaso en frenar la segunda ola de la pandemia, las dos almas del Gobierno que preside Pedro Sánchez tienen sus respectivas cortinas de humo para desviar la atención de las responsabilidades del Ejecutivo ante el hecho de que España vuelva a ser señalada, al igual que en marzo y abril pasados, como el país europeo con los peores datos del coronavirus y como el que peor cuenta sus muertos: alrededor de 30.000 oficiales frente a los más de 50.000 reales.

En el caso de los socialistas, la apuesta es clara desde hace semanas. Culpar a la popular Isabel Díaz Ayuso por ser la región que preside, Madrid, el actual epicentro del imparable incremento de contagios que se están produciendo en nuestro país. Con esto, Moncloa trata de matar a otro pájaro con el mismo perdigonazo: la ansiada operación para desbancar al PP de la Comunidad, intentando convencer a Ciudadanos de que favorezca un Ejecutivo autonómico con presencia de la extrema izquierda. La misma que ahora se está animando a la confrontación y a la rebelión contra las medidas de limitación de la movilidad que el Gobierno de Ayuso anunció el pasado viernes para 37 zonas básicas, 6 distritos y 8 municipios madrileños.

 

El alma morada, por su parte, tiene otro santo al que encomendarse para que no se hable de la inacción del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, ante la tragedia de contagios y muertes que se está comenzando a repetir en las residencias de mayores, o para silenciar el caos con los ERTE de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. En este caso, se trata de la Monarquía, una víctima propiciatoria perfecta también para Podemos para silenciar que un juez lleva semanas investigando su financiación ilegal.

La estrategia de calentar el caldero republicano es más que evidente e Iglesias ha insistido este sábado en que hay que " tener valentía y audacia para poner sobre la mesa la necesidad de que España avance hacia el horizonte de una República".

"Cada vez menos gente en España entiende, especialmente la gente joven, que en pleno siglo XXI la ciudadanía no pueda elegir quien es su jefe de Estado y que éste no tenga que responder ante la Justicia como cualquier ciudadano y no pueda ser apartado de su cargo si comete un delito", ha añadido el número tres del Gobierno de Pedro Sánchez.

 

La grave insinuación de Alberto Garzón sobre Felipe VI

Más lejos aún ha ido el ministro de Consumo, Alberto Garzón, que ha llegado a elevar a Felipe VI a la categoría de rival político, a la misma altura que el Partido Popular. Así, el también líder de Izquierda Unida considera que con la "corrupción de ambos [PP y Monarquía] se ha agudizado el desprestigio institucional".

 

Garzón ha sugerido, asimismo, que el propio Rey habría cometido graves delitos al afirmar que "la corrupción dentro de la Casa Real no es obra de una sola persona, sino que precisa de la ayuda de otras de alta cualificación". 

A juicio del ministro de Consumo, "la huida del ciudadano Juan Carlos de Borbón confirma los indicios que había contra él" y que lo haya hecho "al país donde ha ido, revalida también las sospechas".

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