29 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El eje Sánchez-Iglesias aplica su rodillo en las Cortes: "Es una vergüenza"

Las presidentas del Congreso y el Senado, Meritxell Batet y Pilar Llop.

Las presidentas del Congreso y el Senado, Meritxell Batet y Pilar Llop.

La oposición lo va a tener muy crudo en la legislatura que empieza el lunes. Meritxell Batet y Pilar Llop han actuado, de parte, en favor de Pedro Sánchez a las primeras de cambio.

 

 

El Rey don Felipe presidirá el lunes que viene la sesión solemne de apertura de la nueva legislatura. Por primera vez, veremos en el banco azul al nuevo Gobierno de PSOE y Podemos.

Varios de los socios de investidura de Pedro Sánchez ya han anunciado que no asistirán. Los diputados y senadores de la CUP, BNG, ERC, JxCat y Bildu plantarán al Rey. Por el PNV solo irán sus portavoces en Congreso y Senado. En Podemos, esta vez, no habrá sorpresas. En 2016 asistieron, pero no aplaudieron a don Felipe.

Lo “divertido” (dicen fuentes parlamentarias) vendrá a partir de la siguiente semana, cuando comience la actividad y los plenos. Ambas cámaras están adaptando sus comisiones al nuevo esquema ampliado del Gobierno. Pero el asunto más espinoso, en este mes de enero fuera del periodo de sesiones, ha sido el control al Ejecutivo, que ha provocado tensiones entre las presidentas Meritxell Batet y Pilar Llop con PP, Vox y Ciudadanos.

El cambio del Consejo de Ministros a los martes dejaba a la oposición sin margen para que sus preguntas tuvieran actualidad e interés. “El cambio del Consejo pretendía silenciarnos” (dice un diputado del PP), pero “se les ha visto tanto el plumero” (señala otro de Vox) que Batet ha tenido que recular en el Congreso su idea inicial de no cambiar nada.

 

En el Senado, la oposición lo va a tener casi imposible. Pilar Llop se ha mostrado inflexible. La sesión de control se celebra los martes, a las cuatro de la tarde; es decir, apenas dos o tres horas después de conocer los acuerdos del Consejo y lo tratado en la rueda de prensa posterior.

“Es una vergüenza”, señala un senador de Ciudadanos. “Es un intento descarado proto-dictatorial (dice) de amordazarnos”. Los grupos de oposición han intentado desde pasar la sesión al miércoles hasta que la presidenta ampliara el plazo de presentación de preguntas a las 15 horas del mismo martes, pero nada.

Sin estrés en el Senado

Pilar Llop actúa de parte, al dictado de Moncloa”, señalan desde el PP. Aceptar preguntas hasta una hora antes del pleno supondría para el Gobierno ir a ciegas a las sesiones del Senado y un riesgo enorme para Pedro Sánchez de salir mal parado y que el Consejo de Ministros ni apareciera en las portadas del día siguiente.

El PNV ha sido quien ha salvado, en la Mesa del Senado, al Gobierno de someterse cada martes a ese estrés. Su voto de desempate (3 PSOE vs. 3 PP) ha impedido el cambio. El PNV está en la Mesa del Senado precisamente porque el PSOE renunció a uno de sus puestos, entregando de facto su control a los nacionalistas vascos.

 

 

Conclusión: todo queda igual en el Senado y las preguntas al Gobierno tendrán que presentarse el jueves anterior o las urgentes, relativas al Consejo de Ministros, como hasta ahora, los lunes; es decir, antes de que se reúna el ejecutivo. Un absurdo.

Fuentes de Ciudadanos apuntan a que serán sesiones broncas. “Nos tendremos que salir del guion e improvisar para que las preguntas tengan actualidad y entonces veremos si Pilar Llop se dedica a interrumpirnos o nos deja debatir con el Gobierno”.

En el Congreso, la oposición ha intentado, este mes, convencer a Meritxell Batet de pasar el control a los jueves con registro de preguntas hasta el miércoles a las 14 horas, pero la presidenta de la Cámara baja se negó. “Pasar nuestro control a los jueves, hubiera permitido retrasar el control del Senado a los miércoles”, señalan desde Vox, “pero Batet dijo que no”.

 

Se le propuso, incluso, que pudieran registrarse preguntas hasta el miércoles a las siete de la mañana, o sea, dos horas antes del pleno, pero tampoco. Algún grupo de la propia mayoría de la investidura ha protestado por el clarísimo intento de desvirtuar estas sesiones.

El rodillo

Al final, ha sido tan descarado, especialmente en el Senado, que Batet propuso cerrar el registro de preguntas a las 18 horas del martes. Esto es, PP, Vox y Ciudadanos tendrán apenas cuatro horas para estudiarse el Consejo y presentar sus preguntas.

La oposición lo va a tener muy crudo en la legislatura que empieza el lunes. Meritxell Batet y Pilar Llop han actuado, de parte, en favor de Pedro Sánchez a las primeras de cambio. La Mesa del Senado está en manos del PNV porque se la entregó el PSOE. Y en la del Congreso, PSOE y Podemos ganan 6 a 3.

Se aventura un nuevo rodillo parlamentario, pero contra la oposición. Así queda más bolivariano, que es lo que se lleva. Todo, muy “progresista”.

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