¿Por qué no se han hecho los 9.200 test al día que el presidente reconoció?

La oposición endurece su discurso, mientras Puig subraya que no se hicieron más test al no figurar entre los parámetros evaluables por los expertos de Sanidad.

La Organización Mundial de la Salud lleva predicando desde la declaración de la pandemia la necesidad de realizar test diagnóticos. A principio de este mes, el organismo internacional advertía a España de que debía redoblar los llamados PCR, ya que el confinamiento por sí solo no era suficiente en la estrategia contra la Covid-19. Y ha sido el reducido número de análisis realizados lo que ha llevado a las tres capitales de la Comunitat a no pasar al nivel 1 de la desescalada.

El director del Centro de Coordinación de Emergencias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, ha alegado que la Comunitat no avanzó íntegramente a la fase 1 porque "había un número no desdeñable de casos sospechosos a los que todavía no se les había podido hacer un test diagnóstico". Una declaración que choca con la decisión de que el País Vasco pasara a la Fase 1 con un número  mayor de "sospechosos", pero con muchos mas PCR realizados.

El propio presidente Ximo Puig, indignado por la decisión de los expertos, mantenía el domingo  la capacidad de la Comunitat para realizar PCR es de 9.200 diarios. Sin embargo, los días previos a elevar el informe de 230 páginas remitido al Ministerio de Sanidad, los análisis no superaron los 2.000 diarios. Puig alega que ese indicador, el de los test, se incluyó con posterioridad, o lo que es lo mismo, hubo un cambio de normas empezado el partido.

Si la OMS y el propio Ministerio consideraba necesario los test imprescindibles, por qué la sanidad valenciana no los hizo de forma masiva si existe la disponibilidad para ello. Puig compareció ayer  con la subdirectora general de Epidemiología, Herme Vanaclocha, quien también forma parte del equipo que asesoran al Gobierno de Pedro Sánchez, para dejar claro la musculatura de la sanidad pública para hacer test en un volumen muy notable. 

Resulta, por lo tanto, llamativo, el papel desempeñado por el alto cargo de la conselleria de Sanidad, quien destacó en el Palau de la Generalitat su relación de colaboración profesional y amistad con Fernando Simón, quien ha sido a la postre el que decidió mantener el "0" para la Comunitat.

El varapalo recibido por la Generalitat ha provocado que la oposición endurezca sus mensajes. La popular Isabel Bonig ha pedido la comparecencia del presidente y mantiene que o miente el Gobierno Sánchez o el de Puig, al que ha hecho responsable de "no haber hecho más pruebas", ya que se "sabía que era un criterio" fundamental.

El portavoz de Ciudadadnos Toni Cantó denuncia la mala gestión de Puig y les pide responsabilidades porque "sus engaños están costando mucho a la Comunitat tanto sanitaria como económicamente". 

El portavoz de sanidad del PP, José Juan Zaplana, trasladaba en un vídeo su decepción y apuntaba a Puig por los nuevos "errores".

 

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