La propuesta de Ribó sobre la tasa turística divide al PSPV

Sandra Gómez, Joan Ribó y Francesc Colomer, en la celerbación del Día Mundial de la Paella.

Sandra Gómez, Joan Ribó y Francesc Colomer, en la celerbación del Día Mundial de la Paella.

La portavoz socialista en el Ayuntamiento de Valencia, Sandra Gómez, la defiende, aunque no de forma lineal. El secretario autonómico de Turismo, Francesc Colomer, la rechaza.

La imposición de una tasa turística en la ciudad, lanzada por el alcalde Joan Ribó, en la red social de Twitter, consistente en una tasa plana de 2 euros por pernoctación, está levantando discrepancias dentro del PSPV. Especialmente, entre dos figuras muy significativas de los socialistas valencianos: la portavoz socialista en el Ayuntamiento de Valencia y candidata de nuevo a la alcaldía de la ciudad por esta formación, Sandra Gómez; y el Secretario Autonómico de Turismo, Francesc Colomer, la voz del Consell en el sector turístico. 

La propuesta de Joan Ribó consiste en fijar, como se ha dicho, una tasa de 2 euros y destinar los aproximadamente 20 millones que se recaudarían a limpieza y vivienda social. Ribó ha precisado, no obstante, que su especie de sondeo en las redes sociales no es ni una encuesta ni una iniciativa pública, sino una idea que avala su partido y en la que hay que avanzar con sus socios de Gobierno en el Ayuntamiento y en la Generalitat. Sin embargo, esos socios empiezan a mostrar sus intenciones a Ribó.

Sandra Gómez, se ha mostrado partidaria de la medida, aunque con matices. No cree que sea adecuada una tasa lineal, pues "no es lo mismo una familia que quiera conocer Valencia que una empresa que organice grandes eventos". Además, considera que esa tasa turística tiene que mejorar los servicios de Valencia, pero también a todos los sectores que la hacen atractiva turísticamente, como por ejemplo, las Fallas.

Por su parte, Francesc Colomer, desde hace tiempo viene postulándose a favor de hacer cosas no por el sector, sino con el sector, es decir, contando con los hosteleros, quienes consideran también que esta medida es perjudicial para la economía de la Comunitat Valenciana porque, además,  favorecerá la economía sumergida en el alojamiento, mientras que una adecuada política de inspección fiscal y sanción a los ilegales afloraría ingresos muy superiores a cualquier tasa que quiera imponerse.

Asimismo, el Secretario Autonómico de Turismo siempre ha expresado sus "dudas" sobre cuál debe ser el objeto gravable, dado que el sector turístico es muy amplio, y ha manifestado varias veces que, probablemente, se recaudarían más ingresos, no con una tasa turística, sino combatiendo con más fuerza el intrusismo y mejorando la financiación del gobierno valenciano. 

Lo cierto es que  las grandes ciudades europeas ya aplican esta tasa y el ayuntamiento valenciano ha visto en ella una opción interesante, que muchos, de momento, no la tienen clara o no les gusta, a pesar de que la encuesta lanzada por Ribó en su Twitter ya muestra un 55% de votos plenamente a favor. 

 
 
Comenta esta noticia
Update CMP