15 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Pedro Sánchez se hace una foto con su imputado VIP que provoca a Albert Rivera

Sánchez y Gómez Besteiro este jueves en La Coruña.

Sánchez y Gómez Besteiro este jueves en La Coruña.

¿Qué habría pasado si tras el estallido de la operación Taula Mariano Rajoy se hubiera plantado en Valencia para apoyar a Rita Barberá? Pues algo parecido ha hecho el líder socialista.

En el Acuerdo para un gobierno reformista y de progreso suscrito por Pedro Sánchez y Albert Rivera, tanto el PSOE como Ciudadanos se comprometen a "no incorporar a las listas electorales ni proceder al nombramiento de altos cargos, a partir de la fecha, de personas con la condición de investigadas a iniciativa del ministerio Fiscal por delitos relacionados con la corrupción que impliquen enriquecimiento para el afectado". Y a "cesar a los altos cargos y pedir el acta a los cargos electos que, a partir de la fecha de este acuerdo, pasen a situación de investigados mantenida por el Ministerio Fiscal por delitos relacionados con la corrupción".

Que se lo digan al líder del PSdeGJosé Ramón Gómez Besteiro, imputado por cuatro delitos de corrupción, en concreto cohecho, prevaricación, tráfico de influencias y contra la ordenación del territorio, y al que extrañamente el secretario general del PSOE mantiene en su cargo, con vistas a su próxima designación como candidato a las elecciones gallegas de otoño.

Pero es que Sánchez fue este jueves un paso más allá en su desafío al propio código ético del PSOE y a Ciudadanos. En plena búsqueda de apoyos o abstenciones para evitar unas elecciones que parecen inevitables, el socialista se plantó en La Coruña para fotografiarse con Gómez Besteiro. Un gesto que sorprendió a propios y extraños, equiparable a si Mariano Rajoy hubiera viajado a Valencia para visitar a Rita Barberá tras el estallido de la operación Taula. Con la diferencia de que la exalcaldesa de la ciudad del Turia ni siquiera está imputada.

Sánchez y Besteiro pasearon y hasta se reunieron con ganaderos. Y cuando al excandidato a la investidura -la perdió- los periodistas le preguntaron si la situación del barón gallego es la adecuada para liderar el cambio en la comunidad respondió con un escueto pero inequívoco "sí".  

La imagen de su socio Sánchez del brazo de un imputado pone en un brete a Albert Rivera. No en vano el líder de C's se precia de haber impuesto un código muy estricto contra la corrupción allá donde manda, ya sea en Andalucía con Susana Díaz o en Madrid con Cristina Cifuentes. ¿Y ahora qué? 

A mayores, la estampa de Sánchez con su imputado VIP no ha hecho sino aumentar el malestar existente en el socialismo gallego. Son ya varios los altos cargos que han pedido públicamente a Gómez Besteiro que se retire, entre ellos el líder del PSOE de Santiago, Alfonso Tourís.

Este jueves quien fuera secretario general del PSdeG, Patxi Vázquez, se quejó a través de Twitter de la doble vara de medir de Sánchez con los imputados:

 

 

Un tuit del que después se hizo eco el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

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