Ni AVE a Elche ni retirada del ferrocarril de la fachada marítima de Alicante

El AVE a Elche se hace de rogar.

El AVE a Elche se hace de rogar.

Venta de humo y buenas intenciones del Gobierno central. Pero ni el AVE ha llegado en su fecha a Elche ni parece que la línea Alicante-Torrellano pueda alejarse de la fachada marítima.

El Ministerio de Fomento lleva realizados varios estudios desde 2003 para modernizar la línea de Cercanías Alicante-Elche, pero la falta de recursos económicos y las promesas incumplidas tanto desde el Gobierno de Mariano Rajoy como el de Pedro Sánchez, han puesto en peligro una línea que pasa a sólo unos metros del Aeropuerto Internacional Alicante-Elche, con 14 millones de pasajeros; a escasos metros de Elche Parque Empresarial, con más de 700 empresas -un referente económico para la provincia de Alicante y la Comunitat-; y al lado de la Institución Ferial Alicantina (IFA).

En la documentación a la que ha tenido acceso EsdiarioCV se comprueba que en 2003 Adif realizó un estudio hecho público en septiembre de ese año en donde se preveía lo siguiente: doble vía excepto en el túnel de acceso a Elche; vía de ancha europeo y electrificación del tramo entre ambas ciudades; una variante a Torrellano y conexión, por fin, con el aeropuerto de El Altet.

Posteriormente, se hacen ampliaciones de otros estudios que datan de julio de 2006; abril de 2010; marzo de 2011; diciembre de 2012; abril de 2013 y de agosto de 2014. Precisamente este último, que se supone que era el definitivo, contemplaba: vía única electrificada sobre trazado actual, Alicante-San Isidro; ancho UIC  (europeo) entre San Isidro y San Gabriel; ancho mixto entre San Gabriel y Alicante; ancho UIC electrificado entre Murcia y San Isidro. Es decir, ni variante a Torrellano ni conexión con el aeropuerto. Encima se combinaban diferentes anchos. Un parche en toda regla, pero el Ministerio ni tan siquiera dio luz verde  a este “apaño”.

Más tarde, ya en 2017,  el Gobierno de Mariano Rajoy contemplaba la conexión de la red ferroviaria con El Altet con un presupuesto de 85 millones de euros en su primera fase, así lo anunció el exministro Íñigo de la Serna, que el 26 de abril de 2018 visitó las obras del AVE en Elche. Además, incluyó los estudios relativos al enlace con la estación de la Alta Velocidad, en Matola, por un importe de 34 millones de euros. Este plan de Cercanías, que también incluía recuperar la línea entre Alicante y Villena -ya operativa- y el proyecto del Tren de la Costa –en el limbo para desesperación de los municipios de la Marina Alta y Baixa-, es lo último que se conoce hasta la fecha.

Tren diésel en la estación de Torrellano.

La visita hace poco más de un dos meses a Alicante del ministro de Fomento, José Luis Ábalos, arrojó un jarro de agua fría a Elche y a Alicante. En la ciudad de las palmeras, a pesar de las declaraciones positivas del alcalde socialista Carlos González, el AVE no llegará hasta verano de 2019, si es que no se producen más retrasios.

El soterramiento de las vías de la estación de Murcia no estará terminado  hasta finales de 2020, y parece ciertamente absurdo que Renfe ponga en marcha la línea de Alta Velocidad desde el “apeadero” de Matola para unos viajeros que posiblemente tarden menos tiempo en trasladarse hasta Alicante para tomar el AVE a Madrid. Recordar que la estación Dama de Elche se encuentra casi más cerca de Crevillent que de Elche.

También fue un varapalo para Alicante y las Cercanías con Elche que el ministro socialista no hiciera ningún tipo de referencia a esa infraestructura. Esta línea es la que debe modernizarse habilitando una parada en el aeropuerto y en Elche Parque Empresarial, aparte del enlace entre Elche y Matola. Nada de nada y demasiados interrogantes que vienen ya desde 2003, cuando empezó a ponerse encima de la mesa proyecto tras proyecto sin ejecutarse ninguno; no han movido una piedra.

El soterramiento de las vías de la estación de Murcia no estará terminado hasta finales de 2020, y parece absurdo que Renfe ponga en marcha la línea de Alta Velocidad desde el “apeadero” de Matola sin estar con concluida la línea

Mosqueo en Alicante

En otro orden de cosas, desde el Ayuntamiento de Alicante se  ha informado que la concejalía de Urbanismo que dirige la ‘popular’ Mari Carmen de España ha presentado alegaciones al proyecto de ADIF para conectar el ferrocarril con el aeropuerto mediante la actual línea Alicante-Murcia y la Fase I de la variante de Torrellano, “que contribuirá a consolidar la presencia del ferrocarril en primera línea de costa en contra de las estrategias territoriales de la Comunidad Valenciana y del modelo que ciudad que quiere promover el equipo de gobierno del PP”. 

El Ayuntamiento ha adjuntado a las alegaciones el informe técnico realizado por el Servicio de Estudios y Proyectos y el departamento de Planeamiento de la concejalía de Urbanismo, en el que se hace constar que “la realización de esta primera fase de la variante de Torrellano para conectar con el aeropuerto que se incluye en el Plan de Cercanías de la Comunidad Valenciana no formaba parte del estudio informativo del proyecto de remodelación de la RAF (Red Arterial Ferroviaria) de Alicante, aprobado el 26 de septiembre de 2006, donde sí se preveía una estación en la terminal del aeropuerto, asumiendo la ejecución total de la variante sin fases y liberando, por tanto, el ferrocarril por la línea de costa sur de Alicante”.

La línea de Cercanías entre Alicante y Elche cuenta actualmente con vía única que transcurre en el inicio de su recorrido junto a la fachada marítima, carece de electrificación y emplea trenes obsoletos

Las alegaciones defienden que el modelo de ciudad que se propone desde la concejalía de Urbanismo “se fundamenta en la integración urbana y la puesta en valor del litoral sur de la ciudad, para lo que desde el Ayuntamiento se está trabajando en diversos proyectos e iniciativas orientadas a la recuperación total de este entorno para su uso y aprovechamiento vecinal”.

Diésel, obsoletos

Recordar que la línea de Cercanías entre Alicante y Elche cuenta actualmente con una vía y que transcurre en el inicio de su recorrido junto a la fachada marítima, carece de electrificación y usa trenes diésel de más de 40 años, muy contaminantes y ruidosos, seguro que no pasaban la ITV. Pese a estos inconvenientes y a no tener un apeadero en el aeropuerto -el trazado está a unos a 40 metros del mismo-, es una conexión muy utilizada por los alicantinos.

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