12 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Rubén Amón pide la cabeza de Albert Rivera y compara a Ciudadanos con el CDS

El columnista ha hecho su particular análisis sobre la situación en la que queda Ciudadanos después de su debacle electoral y pide la salida inmediata de Rivera.

Contundente y rotundo. Así ha sido Rubén Amón en su columna de El Confidencial al considerar que "resulta inevitable, urgente, la dimisión de Rivera, fundamentalmente porque el modelo del hiperliderazgo, del cesarismo, tanto atribuye la gloria de la victoria como implica la humillación de la derrota".

Y es que, la hecatombe que ha vivido el partido naranja en esta jornada electoral ha hecho correr ríos de tinta. Su sede, según Amón, "ha quedado como el gimnasio de Carrie. Un incendio. Una masacre. Un escarmiento descomunal. Se han pinchado los globos naranjas como una alegoría de la depresión. Ha ardido el confeti como en la novela de Stephen King. Y Rivera se ha caído con todo el equipo".

Sin embargo, esta imagen tan gráfica no fue suficiente para Rivera, ya que, según Amón "no parecía darse cuenta el matador cuando compareció entre los escombros. Convocó una ejecutiva. Aludió a un congreso extraordinario, pero no dijo explícitamente lo que tenía que decir: me marcho. Como lo hizo Rajoy. Y como nunca hará Iglesias".

 

Además, Amón ha hecho su particular análisis del resultado electoral, puesto que considera que "los votantes han convenido que la culpa de la repetición electoral la ha tenido fundamental y casi exclusivamente Rivera. La indignación del electorado y el voto emocional (Vox) han desfigurado al partido más moderado y más ambiguo. Le han restregado los españoles a Cs una campaña frívola,el perrito, y torpe, cuya vacuidad se resume en la ridiculez del eslogan Liberales ibéricos, y cuya última vuelta de tuerca, apoyar a Sánchez si fuera necesario, descoyuntó a los últimos descarriados".

También, el columnista ha querido centrarse en una de las claves de esta campaña electoral, Cataluña, donde Ciudadanos tampoco ha salido bien parado, ya que "se ha desangrado a favor del partido de Abascal. También se ha vaciado en la orilla popular y en la socialista, pero el drama del 10-N arrebata a Rivera el banderín del patriotismo y del constitucionalismo. Se ha quedado tan desnudo como aquel cartel electoral en el que decidió despelotarse en 2006".

Por todo ello, Amón ha hecho su propio diagnóstico del desastre naranja: "Quería ser Adolfo Suárez y lo ha conseguido. No en la plenitud, sino en la agonía. Ciudadanos tiene casi el mismo porcentaje de votos (6,8%) que alcanzó UCD en el batacazo de 1982. Un sarcasmo de la historia que coloca la naranja volcánica en el mismo umbral de la refundación a la que tuvo que exponerse Suárez como líder de un partido sin idiosincrasia ni fervores. Esperemos que los socorristas de Cs no coloquen la letra D entre la C y la S. Y que Rivera se responsabilice del desastre", ha sentenciado.

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