19 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Yo decido por ti: Iglesias practica el heteropatriarcado con la "pobre" Dina

El "thriller" de las cloacas de Podemos vive otro capítulo que retrata muy bien a todos los personajes: los principales y también secundarios como Echenique o Montero.

 

 

La pasada semana pudimos conocer el primer capítulo de la serie “las voces de las cloacas” un folletín protagonizado por el vicepresidente segundo del Gobierno y que ha creado un claro malestar, así como la vergüenza de muchos miembros del Gobierno, cosa que solo era cuestión de tiempo que pasase.

Esta semana entramos en el segundo capítulo del “thriller” que lleva por título: “ Yo decido por ti”, en el que el protagonista entra de lleno en la escena y empieza a  interpretar el papel que mejor sabe, declararse víctima de una conspiración organizada contra su persona, para ello, ha contado con  el dúo de actores secundarios que siempre salen a escena para repetir como un eco las consignas de su amado líder.

Juan Carlos Monedero y Pablo Echenique, los cuales, han intentado cambiar sobre la marcha el guion que enfocaba a su jefe de filas y dirigirlo contra periodistas  independientes, y contra, ¡como no!, Mariano Rajoy.

El argumento se va complicando al haberse  introducido temas muy de actualidad, como son la violencia de género, el machismo heteropatriarcal, la libertad de prensa y el derecho a la información. En este sentido es necesario destacar que el vicepresidente Iglesias, ha afirmado expresamente que decidió no devolver una tarjeta de móvil a su legítima propietaria, una mujer mayor de edad, porque consideraba que no le convenía tenerla al ser una mujer joven, explicación que choca de forma frontal con las campañas contra la violencia de género promovidas por su compañera Irene Montero: “ Si tu chico controla tu móvil, denúncialo”, sin comentarios.

Por otra parte, el feminismo siempre ha denunciado el heteropatriarcado, es decir, que un hombre decida lo que le conviene o no a una mujer sin tener en cuenta su opinión, más o menos lo que hizo Pablo Iglesias.

 

 

Según sus propias palabras, guardó la memoria de la tarjeta para protegerla sin pedirle autorización, es decir, él era quien sabía lo que le convenía o no a una mujer mayor de edad. Increíble que el feminismo no haya salido en tromba a denunciar este hecho, sobre todo pensando que hubieran dicho si fuera el protagonista un personaje del centroderecha político.

Para acabar de introducir emoción en la trama, nuestro protagonista quiere llevar ante una comisión especial en el Congreso a varios periodistas para hablar como dice él, de las cloacas del Estado.

Acusa a medios y a varios periodistas del acoso que está teniendo, con el único objetivo de sacar a Podemos del Gobierno. ¡Una vez más atacando a la prensa y a los periodistas independientes! Es la manera de actuar de la política bolivariana: acallar y desprestigiar a los medios de comunicación cuando desempeñan su función de informar a la sociedad y garantizar la transparencia democrática.

 

Por su lado, la Justicia va deshaciendo los nudos que rodean el Caso Dina, que como se ha puesto de manifiesto es el caso de falta de ética política del vicepresidente Iglesias. Y de nuevo, el PSOE vuelve a caer en las trampas que Podemos le pone.

La semana pasada, vimos como el Gobierno tomaba una decisión inusual, por primera vez no se realizó rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. ¿Cuál es el motivo? ¿por qué los socialistas activan un cortafuegos para proteger a Iglesias? ¿Acaso tienen miedo a verse salpicados? ¿Qué ocurre con el caso Dina?

Mientras tanto, la trama continua y se asoman nuevos capítulos en los que intervendrán nuevos personajes que nos sorprenderán, eso es lo que tiene estas series de enredo, que estamos deseando saber lo que pasará en el siguiente capítulo.

 

Comenta esta noticia