06 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Podemos no da respiro a Sánchez: habrá Gobierno de coalición y con Iglesias

Iglesias está eufórico. Todo lo que podía salirle bien, le ha salido. Y no piensa aflojar: ya no se inmolará y no descarta ser vicepresidente del Gobierno.

 

 

En Podemos están eufóricos, pese a perder siete diputados. Y se sienten con más fuerza que nunca porque, opinan no sin razón, casi todo les ha salido a pedir de boca: ha desaparecido Ciudadanos como socio alternativo del PSOE, Errejón ha rozado el ridículo, Sánchez ha perdido escaños y el PP ni se plantea de momento respaldar una investidura que dejaría libre la oposición a Vox.

Con otras palabras, creen que Sánchez solo puede ser presidente gracias a ellos, con el apoyo para la investidura de Más País, ERC y el PNV. Y lo ven tan a huevo, que diría el castizo, que no solo no van a renunciar a parte del botín gubernamental, sino que van a incrementar sus peticiones.

Por ejemplo, según le llega a este Topo, Pablo Iglesias ya no renunciará a entrar él mismo en el Ejecutivo, con rango de vicepresidente, el puesto reservado hasta a hora a Irene Montero, que en ese caso sería ministra.  No será tajante en la exigencia personal, pero no entregará su cabeza al PSOE ni de entrada ni tampoco rápido.

 

"Vamos a apretar", le cuentan desde dentro a este cronista de la letra pequeña de la actualidad. Y en la otra acera, la socialista, les consta. Y saben que esta vez van a tener muy difícil negarse a una coalición que, con los números en la mano, tendría que darle a Podemos un 25% de los ministerios aproximadamente.

¿Y Carmen Calvo?

Algo que le espanta a Sánchez, le disgusta a la CEOE y no le gusta nada a Europa; pero que esta vez sea inevitable. El líder socialista, muy alterado tras el sonoro ridículo de provocar nuevas Elecciones para empeorar los resultados, está algo superado y bastante indignado con el papelón que ha hecho. ¿Significa eso que, por ejemplo, ha perdido la confianza en su máximo gurú, el célebre Iván Redondo?

Si fuera por pesos pesados como Carmen Calvo, el Director de Gabinete de la presidencia pagaría todos los platos rotos. Pero no parece que Sánchez vaya a entregarle a nadie la cabeza de su mano derecha... al menos de momento.

Comenta esta noticia
Update CMP