08 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Cómo ha convencido Sánchez a Macron de que se deshaga de Rivera y se alíe con él

Al socialista le estorba el líder de Ciudadanos en su alianza con el presidente francés, con quien quiere ya hace frente común en la UE desde una cena de ambos semanas atrás en el Elíseo.

Era lo que le faltaba a Albert Rivera tras una semana marcada por las presiones para que se abstenga en la investidura de Pedro Sánchez, su ruptura con Manuel Valls y la sensación reinante de que está perdiendo la partida con el PP en los pactos postelectorales. 

Después de todo eso llegó el desmentido del Elíseo, y cayó como un torpedo en la sede de Ciudadanos. Rivera acudió este jueves a Bruselas para reunirse con los liberales europeos de Renew Europe (Renovar Europa), el grupo al que pertenece Cs. Antes llamado ALDE.

La prensa le preguntó si Enmanuel Macron le había afeado sus pactos con Vox -pactos que Cs sigue negando- y Rivera no solo negó la mayor, sino que presumió de que sus socios franceses le habían felicitado por los acuerdos de gobierno que está cerrando en toda España. 

Poco después, el Gobierno de Francia se apresuró a desmentir a Rivera y a negar que se hubiera producido tal felicitación, y la bofetada de su supuesto aliado galo retumbó en Madrid. Con el consiguiente enfado en Cs, que trató de matizar que su jefe de filas se refería al partido del presidente francés y no al presidente francés. 

La alianza entre Sánchez y Macron, clave en el giro

En la formación naranja ven la alargada sombra de Pedro Sánchez detrás del repentino distanciamiento del galo. A pesar de formar parte de distintas familias políticas, ambos, Sánchez y Macron, han tejido en fechas recientes una alianza para crear un frente común en la Europa post Merkel y para quedar bien posicionados en el reparto de cargos de la Unión Europea. Y en esa alianza Cs estorba. Por no hablar de su negativa a abstenerse en la investidura. 

Porque, realmente, en esta foto que Rivera se hizo este jueves con los liberales europeos, a ninguno de sus socios se le ve incómodo con su presencia. De hecho está en el medio: 

Cabe recordar que el lunes 27 de mayo, solo un día después de las elecciones municipales, autonómicas y europeas, el socialista viajó a París para cenar con Macron en el Elíseo. Allí se conjuraron para acabar con la hegemonía del Partido Popular Europeo en las instituciones comunitarias y para derribar la candidatura del alemán Manfred Weber, el elegido de Merkel, como presidente de la Comisión.

Aunque oficialmente La Moncloa no dio más información de lo acordado entre los dos líderes, de pronto la actitud del Elíseo y de Macron hacia Rivera cambió como de la noche al día. O del día a la noche. 

 

Desde París se multiplicaron las advertencias sobre el acercamiento de Cs a Vox y sus posibles consecuencias en la alianza entre ambos líderes liberales. Algunas, filtraciones anónimas luego a su vez matizadas; pero otras con remitente con nombre y apellidos, como las de la secretaria de Estado de Asuntos Europeos, Amelie De Montchalin. "Respecto al asunto de Ciudadanos, consideramos que la alianza con la extrema derecha, como hemos visto en España, no es una opción", afirmó días atrás. 

Manuel Vall también ha puesto su granito de arena

En esa mano al cuello de Rivera también ha ayudado Manuel Valls, que este miércoles sembró más cizaña entre Macron y el líder de Cs al denunciar la "grave deriva" de los naranjas. 

Sánchez, por su parte, lleva tiempo trabajándose los apoyos en Francia, directamente con Macron y también a través de sus contactos con el socialismo francés, que en buena medida ha nutrido las filas de La République En Marche (el partido que fundó Macron). 

El socialista Andrés Perelló, miembro de la Ejecutiva del PSOE, lleva haciendo labor de zapa desde que el verano pasado fue nombrado embajador delegado permanente en la UNESCO, con sede en París. También en la capital francesa está Manuel Escudero, embajador jefe de la Delegación Permanente de España ante la OCDE y una persona de confianza de Josep Borrell

Y el diplomático José Manuel Albares, el secretario de Asuntos Internacionales que susurra al presidente en funciones en La Moncloa, también tiene muy buenos contactos en Francia: antes de que Sánchez le llamara a su vera fue agregado cultural de la Embajada de España en París y, antes, fue consejero ante la OCDE. 

Entretanto Luis Garicano, recién nombrado vicepresidente económico del grupo Renovar Europa, trata de achicar el agua. 

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