Presionan a los sanitarios del Hospital ‘para que no hablen’

El escrito intenta ‘colar’ el mensaje del miedo hacia el personal sanitario y de servicios

El escrito intenta ‘colar’ el mensaje del miedo hacia el personal sanitario y de servicios

Una nota del gabinete jurídico amenaza a los trabajadores con separarles del servicio durante seis años si cuentan ‘las cosas que pasan dentro’

Los trabajadores del Hospital General de Alicante han recibido un ‘aviso’ donde se les insta a guardar silencio sobre cualquier situación que se produce en el centro. El comunicado aprovecha la obligatoriedad deontológica de la confidencialidad de datos respecto a la identidad, patología o cualquier otro aspecto de ámbito personal de los pacientes para amenazar a los trabajadores con imponerles una falta grave, que comporta la separación del servicio y la imposibilidad de concurrir a pruebas de selección durante seis años, y a no prestar servicios a la administración durante el mismo periodo.

La carta empieza con un encabezado que advierte que “ante las situaciones no deseables con las que nos estamos encontrando quiero recordaros la necesidad de cumplir con la confidencialidad con la que estamos todo el personal legalmente obligados”.

En este aviso se mezcla los intereses de los pacientes y su intimidad con la información relativa a la gestión de las instalaciones y los problemas derivados de la misma que se están generando. El escrito intenta ‘colar’ el mensaje del miedo hacia el personal sanitario y de servicios por difundir asuntos relativos a las malas condiciones del centro o a los' disturbios' que se producen en su interior, señalando que constituye una falta grave del Estatuto Marco del personal Estatutario de los servicios de salud “el quebranto a la debida reserva respecto a datos relativos al centro o institución…”. De esta manera vinculan la información sensible del centro -como documentos internos o protocolos de seguridad que requieren de la preservación del secreto- con los problemas generados por la mala gestión de la situación de crisis que ha generado la llegada de los 79 inmigrantes.

Desde la Conselleria de Sanidad intentan -con todos los medios a su disposición- evitar que se difunda cualquier información sobre la situación real de los trabajadores, que están pasando por un momento de presión muy delicado. Por un lado están afrontando la situación de rebrotes de Covid que se está generando en la provincia, unido a la llegada de los inmigrantes y su confinamiento en el centro hospitalario alicantino. A eso se suman los continuos altercados que se producen como consecuencia de los intentos de fuga de los migrantes, que han llegado a rajar la tela del hospital de campaña, romper ventanas del edificio principal y destrozar los somieres de los colchones, a los que tuvieron que quitar los palos para evitar que fuesen usados para perpetrar agresiones.

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