05 de junio de 2020 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El final de Toño Sanchís está cerca: ni con expertos en "tramas" lo ha logrado

Belén Esteban, a punto de echar a Toño Sanchís de "su" casa.

Belén Esteban, a punto de echar a Toño Sanchís de "su" casa.

ESdiario ha tenido acceso a la documentación que ha presentado Belén Esteban en las últimas horas. El gozo de su exrepresentante en un pozo. Parecía que el truco le saldría bien, pero no.

 

 

El exrepresentante de Belén Esteban no gana la batalla judicial final. La semana pasada adelantábamos en exclusiva que Toño Sanchís continuará viviendo en la casa que Belén Esteban le ha ganado en los juzgados por una demanda de liquidación de cantidades. Seguirá viviendo pero por un tiempo corto. La argucia judicial de Toño era clara. Alargar el proceso judicial y continuar viviendo en el bien inmueble que no es suyo.

El proceso comenzó en los juzgados de Torrejón de Ardoz (Madrid). Tiempo después la competencia pasó a los juzgados de Majadahonda. Y de ahí, por el tema de concurso de acreedores, el proceso terminó en el juzgado número 13 de lo Mercantil.

Sanchís, una vez que vio que su caso estaba perdido se buscó a uno de los abogado que llevó el Caso Gurtel, profesionales en alargar el proceso judicial aún sabiendo que estaba perdido. Así le aconsejaron y así ejecutó. Toño no está de enhorabuena. Ahora tan sólo ha alargado el proceso pero el final es el desahucio.

En las últimas horas, ESdiario ha tenido acceso a la documentación que ha presentado Belén Esteban en el caso. El juzgado de lo Mercantil, ya conoce que durante los últimos 13 meses Esteban ha pagado la hipoteca de esa casa y también la comunidad de vecinos de la urbanización. Estos pagos serán prueba para que el juez de lo Mercantil ejecute lo antes posible el bien inmueble para ella.

Según ha podido saber este periódico, en poco más de 35 días se podría producir el desahucio de Toño. Su final está cerca. Ni siquiera con abogados profesionales en “tramas” ha conseguido el objetivo que quería. Alargar mucho más el proceso. La princesa del pueblo cumple esta semana 46 años y lo va a celebrar con su gente en un conocido local de Madrid. Su gente de antes y la de ahora la acompañarán.

 



Quién no está para celebraciones es María José Campanario. La mujer del torero está de nuevo ingresada en el Hospital La Salud de Cádiz. Un nuevo brote de fibromialgia ha hecho que tenga que ser ingresada. El tratamiento que recibe en casa no es suficiente.

En estos casos, es necesario que se le administre vía intravenosa. Los brotes de fibromialgia se producen por dos factores. Cambio de temperatura y situaciones estresantes. De ambos hay en la vida de María José. Un porcentaje de padres con niños adolescentes sufren situaciones que provocan estrés. Este es un caso. Esto son temas de menores y los dejamos para los mayores.

 



Y quien parece que remonta es Teresa Campos después de tres meses desaparecida. La comunicadora anunciaba a través de los micros del programa de Federico Jiménez Losantos que iba a demandar a la revista Lecturas por una información que consideraba falsa. De la demanda hemos pasado al posado.

La semana pasada Teresa arremetía con todos menos con el presunto demandado. ¿Qué paso? Dinero. Tan sólo dinero. Hizo la cuenta, y pensó lo que ganaría en un juzgado y pensó que este dinero era más rápido. En la intermediación de este negocio está su hija Carmen Borrego. Esto no es ni bueno ni malo. Es una forma de actuar en la vida.

En el momento que hablo de la revista Lecturas tengo la necesidad de "hablar de mí" (del que escribe). El director de la revista ha utilizado al poder mediático para arremeter contra un servidor por hacer el trabajo como se tiene que hacer. Así es cómo funcionan algunos. Yo seguiré haciendo lo que tengo que hacer.

Y, repito, no tengo nada en contra de esta revista porque allí colaboran muchos compañeros con los que he compartido muchas horas de photocall detrás de la barrera. Quién utiliza al poder mediático como cualquier otro de los tres poderes -ejecutivo, legislativo y judicial- para conseguir un fin distinto al destinado en su origen es simplemente un cobarde.

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