04 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Beaumont atemoriza a Ciudadanos con el fantasma que planea sobre Inés Arrimadas

Inés Arrimadas.

Inés Arrimadas.

De ella nadie espera giros oportunistas por cuotas de poder y sí la respuesta constitucionalista de Cs a las amenazas del país. Solo resta saber quién hay tras el sector interno crítico.

Nueve meses después se puede concluir sin miedo a equivocarse que en la medianoche del ya lejano 28 de abril nadie en Ciudadanos podía imaginar que iba a estar en una situación tan crítica como para optar entre un nuevo liderazgo de Inés Arrimadas o desaparecer.

Así lo resume este lunes en su columna de La Razón Antonio Martín Beaumont, que cita a un dirigente naranja que le reconoce que "el fantasma de Rosa Díez está paseando a nuestro alrededor". 

Y es que mucho ha pasado desde aquella noche en la que el primer partido de la nueva política dinamitó todos sus récords con 57 diputados y ahora, cuando "los millones de españoles que vieron una esperanza en la formación centrista y liberal asisten atónitos al despliegue del peor catálogo de vicios de los viejos partidos": "Conspiraciones, deslealtades, ambiciones desmedidas y barones en busca de un protagonismo nacional del que carecen"...

El director de ESdiario recalca que Arrimadas garantiza la "vuelta de Cs por sus fueros hacia una alternativa fresca y creíble, una hoja de ruta clara y sin bandazos, y un liderazgo avalado por los índices de valoración del propio CIS, que la han convertido en la segunda dirigente nacional que más simpatías concita entre los españoles".

Más aún: de ella nadie espera giros oportunistas por cuotas de poder, y sí la presencia de los naranjas en la respuesta del constitucionalismo a las amenazas del independentismo...

Pero, recuerda Beaumont, "frente a este liderazgo seguro parece estar gestándose una alternativa, la encabezada por el vicepresidente de Castilla y León, Francisco Igea, que en estas últimas semanas se ha dedicado en buena medida al juego del gato y el ratón". 

Así, Igea y la "amalgama que le rodea (integrada en buena parte por ex del partido que ya quisieron marcar el territorio a Rivera tutelándole y, cuando no se dejó, le hicieron la vida imposible) se han lanzado a una ofensiva de desgaste de la única candidata por el momento para dirigir la formación".

Eso sí, sin ofrecer un proyecto alternativo claro ni sustanciar cómo van a ser capaces de salvar Cs de la desaparición que les amenaza.

No es de extrañar que muchos dirigentes del partido naranja se pregunten quién está moviendo los hilos tras los enredos contra Arrimadas y una de las sospechas es que sea el PSOE quien quiere convertir a Cs en una muleta perdurable y dócil del socialismo.

Para Antonio Martín Beaumont, el "debate interno de los partidos no solamente es necesario, también es exigible. La confrontación de proyectos, siempre que sean realizables, muy saludable. Pero Ciudadanos tiene un hándicap añadido: el calendario electoral, para nada favorable a sus intereses".

 Lo que no se puede decir es que Arrimadas haya ocultado sus cartas a los militantes: "se ha abierto a alianzas con el Partido Popular. Más sincera no ha podido ser".

Por si fuera poco, un directivio de un instituto sociológico de los importantes señala que "Arrimadas es una dirigente que en los “grupos focales” que hacemos para conocer la opinión de los votantes, preguntes a quien preguntes, sea de izquierda o derecha, joven o mayor, mujer u hombre, sale muy favorecida". 

Asimismo una exdiputada de Cs arrasada por el tsunami del 10-N alegaba este domingo que "Inés es quién nos garantiza saber adónde vamos, lo demás es la incertidumbre". Por eso Beaumont concluye que solo resta por saber  "si eso que se da en llamar “sector crítico” es capaz de mirar algo más allá de sus intereses personales". 

 

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