22 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La catástrofe del PP deja devastado al centro derecha: "No hay sitio para tres"

Pablo Casado comparece ante la prensa tras los resultados del 28-A.

Pablo Casado comparece ante la prensa tras los resultados del 28-A.

El PP toca fondo y ni su jefe de campaña, Javier Maroto, obtiene escaño. Los populares culpan a la fragmentación de voto del desastre, que deja una oposición debilitada y dividida.

Hay una única palabra para describir la noche vivida en Génova 13: pesadilla. El PP no fue capaz de tirar del carro y llevar al centro derecha a una mayoría absoluta que desalojara a Pedro Sánchez de La Moncloa. Pero ni de lejos. 

La suma del PP, Ciudadanos y Vox se quedó en 147 escaños con una participación histórica (75,51%), a 29 de la mayoría absoluta e incluso 7 por debajo de los 154 escaños que cosechó en solitario Mariano Rajoy en el año 2008. Cuando José Luis Rodríguez Zapatero obtuvo su segunda victoria en las urnas.

Hay mucho sobre lo que reflexionar en el centro derecha. "Aquí no hay sitio para los tres", se lamentaba un miembro de la dirección una vez consumado el cataclismo, en alusión a la división del voto en tres. Que, según un destacado candidato de la lista por Madrid, "ha sido devastador". Especialmente en lo que se refiere a Vox.

Pablo Casado ha hecho al PP tocar fondo con 66 diputados, 71 menos que en las elecciones generales de 2016, y poco más de 4,3 millones de votos. Y ha visto cómo hasta su jefe de campaña y vicesecretario de Organización, Javier Maroto, se queda sin escaño en Álava, una circunscripción en la que los populares han tenido representación de forma ininterrumpida desde 1982.

Tampoco lo ha obtenido el jefe de Gabinete de Casado, Javier Fernández-Lasquetty, que iba en la lista por Madrid. En esa circunscripción el PP no es que no haya ganado por primera vez en 30 años, sino que ha quedado tercero, por detrás de Ciudadanos (11 escaños el PSOE, 8 Cs y 7 el PP). 

El hundimiento será difícil de digerir para Casado y su joven equipo, que dentro de un mes se enfrenta a unas elecciones municipales, autonómicas y europeas clave en el peor momento posible. Así que todo es susceptible de empeorar.

Y, además, con buena parte de los presidentes regionales y provinciales indignados con su jefe de filas por su manu militari en la confección de las listas.  Eso será lo único que sí tendrá Casado: un grupo parlamentario de fieles. Pero extremadamente débil ante la rotundidad de la victoria de Pedro Sánchez

Al desastre del PP se sumó un efecto Vox a todas luces insuficiente. Tan altas estaban las expectativas en torno a los de Santiago Abascal, alimentadas por ellos mismos, que los 24 diputados que en otras circunstancias habrían sido un exitazo supieron a poco. A muy poco. 

Reventaron en Sevilla, en Valencia, en Toledo, en Las Rozas... pero ello no se tradujo en escaños. Lo advirtió Casado: la fragmentación penalizó, ése es el mensaje que desde este 28-A repiten machaconamente las almas del purgatorio de Génova 13, donde las primeras explicaciones a la derrota salieron a darlas Daniel Lacalle, un independiente, y Pilar del Castillo, que ni siquiera era candidata en estas elecciones (va de cinco en la lista a las europeas). Revelador. 

En torno a la medianoche compareció Casado para reconocer que el resultado ha sido "muy malo" y culpar de todo a la fragmentación del voto. No sin antes proclamarse "líder de la oposición y del centro derecha", para que no quedaran dudas. 

Los populares sostienen que, con más de 11 millones de votos que suman con Cs y Vox, han sacado 18 escaños menos que la suma del PSOE y Unidas Podemos, que ha obtenido 11,18 millones de votos. 

Ciudadanos, por su parte, obtuvo un buen resultado individual, de 57 escaños (25 más que en 2016), lo que demuestra que Albert Rivera no iba nada desencaminado en su estrategia de disputarle a Casado el liderazgo del bloque de centro derecha, comprometiéndose a no pactar con Pedro Sánchez bajo ningún concepto. Un veto muy criticado. 

Fue muy significativo ver al secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, cargar contra el PP tras ver las encuestas a pie de urna y antes de que hubiera empezado el recuento. Casado ha puesto a Cs el argumentario en bandeja: si no hemos sumado es porque el PP no ha estado a la altura.

Y es que realmente no lo ha estado. Este mismo 28-A empezó a hablarse de dimisión en los círculos populares. Dantesco para Pablo Casado.

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