Pinchazo de la oposición en su estrategia contra la gestión social de Alicante

Julia Llopis

Julia Llopis

La concejal de Acción Social advierte: "cuando hay necesidad no hay colores políticos

Unas cincuenta personas han participado en la manifestación convocada por el Banco de Cuidados –con el respaldo de PSOE, Unides Podem y Compromís- contra la edil de Acción Social del Ayuntamiento de Alicante, Julia Llopis (PP), a la que le recriminan su gestión al frente de esta área.

El origen de las discrepancias con alguno de los colectivos que integran el Banco de Cuidados está en la petición que hicieron al ayuntamiento sobre un local donde gestionar el reparto de comida. El consistorio facilitó un pabellón deportivo en las inmediaciones del barrio, para poder cumplir con las medidas de seguridad que se requieren para este tipo de actividades -en plena crisis sanitaria por la Covid-19- pero el emplazamiento no es del agrado de los dirigentes vecinales solicitantes. A partir de ahí comenzó una campaña de desprestigio contra la edil de Acción Social, Julia Llopis, amplificada por los tres grupos de izquierdas de la oposición en el consistorio –PSOE, Compromís y Unidas Podem-. Ahora la acusan de no gestionar con eficacia las ayudas y de no contar con los colectivos de voluntariado para una coordinación efectiva de las necesidades de las familias.

Compromís per Alacant ha anunciado que pedirá la reprobación de Julia Llopis en el pleno de este mes por "su nefasta gestión de la crisis sanitaria, su incapacidad para gestionar el área, por haber enfrentado al tejido asociativo y vecinal de la ciudad y por su boicot con fines partidistas a las políticas del Govern del Botànic". El portavoz de Unidas Podem, Xavi López, ha confirmado el respaldo de su grupo a esa reprobación, aunque ha señalado que no es suficiente y ha anunciado que exigirán su dimisión.


Solidaridad o caridad

La recogida de alimentos organizada por el gobierno municipal de Alicante y con la participación de la Federación de Hogueras del pasado 22 de junio fue calificada por los partidos del extinto tripartito de izquierdas como “una acción de caridad”. Ninguna de las tres formaciones integrantes del ex tripartito alicantino acudió a ese acto, y se dedicaron a criticar su celebración durante los días previos y posteriores a su celebración. Desde el Banco de Cuidados acusaron al bipartito de “convertir la miseria en espectáculo”, al organizar durante todo el día una ofrenda solidaria, donde participaron miles de festeros pertenecientes a comisiones y barracas de la fiesta alicantina, además de empresas y más de quinientos alicantinos anónimos que también hicieron sus aportaciones.

En el acto se recogieron más de 26.000 kilos de alimentos, destinados a las familias sin recursos de la ciudad y repartidos desde distintos colectivos sociales. Por su parte, Julia Llopis  hizo hincapié en que esa ofrenda “es una muestra más del cariño de los alicantinos hacia los alicantinos necesitados de ayuda”.

En dos meses la concejalía de Acción Social ha tramitado más expedientes y ayudas que en todo el año 2019. La parte más complicada de la gestión de las ayudas es la gestión de los expedientes, que precisa personal para poder tramitar las solicitudes con eficacia y bajo la supervisión y control adecuados. Es por ello que desde el Ayuntamiento de Alicante vienen reclamando la implicación de las administraciones estatal y autonómica en la aportación de medios para facilitar el trabajo, ya que se les ha transmitido la gestión –por la cercanía con los interesados- pero con escasos recursos.

En las últimas semanas el departamento dirigido por Julia Llopis ha experimentado un acercamiento con la Consellería de Políticas Inclusivas que dirige Mónica Oltra, a la que le reclaman esas aportaciones para gestionar las ayudas y Renta Valenciana de Inclusión (RVI), trasferida a los ayuntamientos en la gestión pero sin aportación material de medios.

Parece que ese acercamiento entre la concejala de Acción Social y la consellera podría desentonar con la línea emprendida por los partidos de izquierdas en el consistorio, ya que se ha iniciado una etapa de colaboración con el Botànic, una de las reivindicaciones de los representantes de la oposición.

La edil alicantina señala que no va a entrar en polémicas con la estrategia de la izquierda y afirma que “me voy a dedicar a trabajar para poner en valor el esfuerzo de los técnicos de mi departamento y a intentar solucionar los expedientes que tengo en mi mesa, a la vez que reclamaré a diario a las administraciones central y autonómica que se mojen”. Llopis ha manifestado que “me duele que en esta situación de necesidad se utilice algunas zonas para hacer política” y añade que “cuando hay necesidad no hay colores políticos”.

La edil asegura que “tengo la conciencia muy tranquila del trabajo que se está efectuando” y destaca que “en la zona norte más del 80% de la población tiene ficha social abierta”, aunque recuerda que no solo hay necesidad allí, ya que con la pandemia de la Covid-19 la necesidad social ha aflorado en muchos barrios de la ciudad.

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