07 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Pablo Casado sonroja a Pedro Sánchez con un caso de "fraude" en el peor momento

Pablo Casado se ha comportado como un hombre de Estado abochornando a Pedro Sánchez.

Pablo Casado se ha comportado como un hombre de Estado abochornando a Pedro Sánchez.

Tal como desvela Antonio Martín Beaumont, muchos en la cúpula popular tenían ganas al PSOE por su oportunismo en crisis como las que sufrieron Aznar con el Prestige o Rajoy con el ébola.

Paradojas de la vida, hay circunstancias históricas de lo más complicadas en las que algunos países no tienen más remedio que jugarse el porvenir colectivo con gobernantes de poca altura... y este es el caso de España en manos de Pedro Sánchez en plena crisis mundial del coronavirus para Antonio Martín Beaumont. 

En su columna de La Razón de este viernes, recuerda que la gestión de la epidemia por el Gobierno llevó a la población en cuestión de días de ser convocada a las calles a ser confinada en sus casas pero Sánchez en un caso claro de "fraude oficio" se ha limitado a llamar "sesgo retrospectivo" a las críticas en un bochornoso intento de sacudirse responsabilidades.

Afortunadamente, sostiene que en medio del caos y la imprevisión que en las horas primeras de la pandemia arrollaron a Sánchez y a su Gobierno, emergen, lógicamente, otros referentes como Pablo Casado, que acudió este miércoles a un casi desierto Congreso de los Diputados "reforzado por un buen arsenal de críticas posibles contra la gestión insensata, demagógica y temeraria de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias". Y a pesar de todo "se guardó la crítica para tender la mano al Gobierno, como obliga a un juicioso hombre de Estado esta situación de emergencia nacional".

Aunque, a juicio de Beaumont, tenía motivos de sobra para para su legítima tarea de oposición al gobierno progresista, "por su dejadez, agravada con zancadillas inexplicables a las comunidades autónomas gobernadas por populares", Casado aparcó los reproches, ofreciendo unidad y situando al presidente socialista ante sus propios “demonios”.

Echando la vista atrás, el director de ESdiario recuerda que "muchos en la cúpula popular le tienen ganas al PSOE por su oportunismo en crisis como las que sufrieron José María Aznar con el Prestige o Mariano Rajoy con el ébola y señala que "tal vez por eso, en la noche del sábado Casado salió a responder al agónico discurso de un desencajado Sánchez con un aluvión de reproches. En esas primeras horas hubo en Génova 13 un vivo debate sobre la estrategia a seguir. Casado se dio pronto cuenta de que sus propios barones cerraban filas con La Moncloa. Las circunstancias obligan".

Y por eso el lunes su comparecencia fue bien distinta y en el Congreso apuntaló su apoyo sin fisuras a La Moncloa poniendo “en cuarentena” su constitucional encargo de controlar al Gobierno. 

Por el contrario, "mientras el líder del PP se presenta como un político coherente ante el drama del coronavirus" los "socios de Sánchez se lanzan a su yugular". A saber: "Torra e Urkullu por la defensa de sus reinos de taifas, el propio Iglesias por apuntarse electoralmente las medallas del “escudo” social, Gabriel Rufián por su odio “a Madrid” e Íñigo Errejón por salir de su anonimato. Ni han sabido ni saben estar a la altura", remata.

En conclusión, Beaumont sostiene que "el coronavirus está trastocando demasiadas cosas. Muchos políticos se van a perder por el desagüe de los tiempos arduos. Se verá. En ciernes, un nuevo mapa político. Quizá Sánchez entre en razón y se dé cuenta de que Casado y el PP son el aliado más leal para los meses que se avecinan. Porque, seguir atado a quienes buscan sacar ventaja de la desgracia no es bueno políticamente para él ni para las urgencias del momento español". 

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