23 de noviembre de 2020 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La exsuegra de Miguel Bosé le lanza un augurio demoledor en una cita crucial

Después de muchos meses de espera Nacho Palau logró poner en marcha los mecanismos que pueden poner contra las cuerdas al cantante, que no atraviesa precisamente su mejor momento que digamos

Con ocho meses de retraso, el juicio para dilucidar la doble filiación de los hijos de Miguel Bosé y Nacho Palau comenzó finalmente este lunes. Una cita judicial largamente esperada para el escultor, que lucha porque Ivo, Telmo, Diego y Tadeo sean reconocidos como hermanos e hijos legales de ambos pese a que no compartan genes ni tengan los mismos apellidos.

Este reencuentro con el que fue su pareja durante 26 años ha afectado a Miguel Bosé más de lo que le gusta admitir. En los últimos meses se ha podido ver al cantante con un comportamiento algo errático y un estado de ánimo de lo más cambiante, protagonizando varios escándalos con sus extrañas teorías acerca del Covid-19.

Instalado en España desde el pasado mes de marzo con sus hijos Diego y Tadeo, el artista se ha negado desde su mediática ruptura con Nacho Palau (una relación que por otra parte nunca confirmó, extremadamente celoso con su vida privada) a llegar a ningún acuerdo privado para establecer la filiación de los niños que decidieron tener en común cuando eran una pareja estable.

Por ello, el escultor ha decidido llevar a Bosé a los tribunales y que sea un juez el que decida acerca de la paternidad de los cuatro pequeños, los derechos que tienen los niños y las obligaciones de uno y del otro con respecto a Ivo, Telmo, Diego y Tadeo, que para Palau son hijos de ambos pese a que genéticamente no sea así ya que entre ellos existe una "filicación afectiva e intencional".

Sin embargo, Miguel Bosé ha preferido dar la callada por respuesta y no explicar cómo afronta este juicio. El cantante además consiguió este lunes burlar a los medios de comunicación apostados a las puertas de los Juzgados de Pozuelo y entró sin ser captado por ninguna cámara. 

Aparentemente más tranquilo ante su reencuentro con su expareja, Nacho Palau llegó acompañado por su abogado, José Gabriel Ortolá, sin hacer declaraciones pero saludando sereno a los medios de comunicación. Con atuendo informal y el pelo bastante más largo que en sus últimas apariciones, el escultor se muestra confiado en que la justicia le de la razón.

Algo parecido opina su madre, Lola Medina, uno de los testigos que han declarado en el juicio este lunes.

La valenciana, visiblemente nerviosa, abandonó los juzgados tras contar su testimonio al juez y, poco acostumbrada a las preguntas de los medios de comunicación, confesó que lo único que quiere es que salga "la verdad. Porque la verdad es la verdad siempre y es lo que tiene que llegar. Nada más", dijo en una especie de augurio demoledor para el que fuera su yerno durante 26 años.

Enfadada, negó que se haya reencontrado con Miguel Bosé: "¿Qué reencuentro? ¿Qué reencuentro?".

Resignada, Lola contó que "todo ha ido bien. Y ya decidirán los jueces" y confesó que es lo que pretende Nacho Palau, que no es otra cosa que los cuatro hermanos estén juntos: "Ojalá todo se solucione de la mejor manera y sin tanta tontería".

El caso es que cinco horas después de un tenso cara a cara con Nacho Palau, el cantante salió del edificio judicial por una puerta de parking poco habitual, y oculto en la parte de atrás de una furgoneta con los cristales tintados para evitar ser visto.

De ahí, Bosé se ha dirigido directamente a su domicilio - en una lujosa urbanización a las afueras de Madrid - donde, nervioso, espera la decisión judicial que determinará el futuro de sus hijos.

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