08 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La salud mental de la Infanta Cristina empeora y Urdangarin mira ya a la cárcel

El matrimonio Urdangarin, ante sus peores momentos.

El matrimonio Urdangarin, ante sus peores momentos.

Existe preocupación por la situación de la hermana menor del Rey. Su marido ya tiene todo listo para ingresar en prisión y ella organiza su nueva vida. No regresa a España ni irá a Portugal.

No es ningún secreto el calvario que está atravesando el matrimonio que ostentara en sus mejores días el Ducado de Palma. Desde hace meses se viene especulando del estado de salud de la Infanta Cristina, la hermana menor del Rey Felipe.

Todas las personas consultadas de su círculo más cercano aseguran que está "destrozada" y con la boca pequeña hablan de depresión. La Infanta, de 52 años, es una mujer de fuerte carácter y convicciones. Y ese carácter precisamente hizo que desde el primer minuto haya cerrado filas con su marido, Iñaki Urdangarin, y sus problemas con la justicia relacionados con el caso Nóos y que han terminado con una condena de prisión.

Cristina de Borbón nunca ha admitido que su esposo haya tenido un comportamiento ilegal o ni siquiera erróneo cuando hacía negocios con Diego Torres. Por ello ha desoído todos los consejos que su familia le ha dado. Por eso, también, cortó todos los vínculos con los asesores de La Zarzuela. Se enfrentó a su hermano que la desposeyó del título de duquesa de Palma y se niega a renunciar a sus derechos dinásticos.

Pero el estado de ánimo de la Infanta es malo. Y es una cuestión que conoce toda la familia, la Familia Real, y existe mucha preocupación. Diversas cuentes consultadas por ESdiario, han atribuido a esa "extrema preocupación por Cristina" el hecho de que  don Juan Carlos decidiese acompañar a Ginebra a doña Sofía el día del 50 cumpleaños de Urdangarin. Era algo insólito y la primera vez que trascendía una visita como esta.

Desde que estalló el caso Nóos la Familia Real hace lleva con mucho celo no mezclar a los Urdangarin con los actos de la Corona. Es un destierro en toda regla pero la Reina Sofía y la Infanta Elena nunca han ocultado su apoyo a doña Cristina.

El Rey emérito tras un gran distanciamiento inicial ha ido retomando la relación con su hija poco a poco. Es el ahora Rey Felipe VI quien ha puesto una barrera total, incluso dicen que afianzada pro las malas relaciones personales existentes también entre Cristina y doña Letizia.  

El palacio de La Zarzuela ha dejado meridianamente claro, en público y en privado en sus contactos con periodistas y creadores de opinión, que no hay ninguna relación entre los Urdangarin y el Rey Pero, según diversas fuentes próximas a la Casa Real, Don Felipe sabe de la situación de salud de su hermana y no puede ocultar en privado su preocupación.

La vida desde la cárcel

Mientras tanto, el matrimonio ya ha afrontado el futuro inmediato del cabeza de familia. Cuando Urdangarin entre en la cárcel (donde estará tres años), la Infanta y sus hijos seguirán en Ginebra. Según algunas informaciones, han sido los más pequeños quienes han forzado a Cristina de Borbón a seguir en el país alpino porque allí tienen a sus amigos, sus vidas y quieren terminar sus estudios.

Descartado queda regresar a España, por motivos obvios, y ha quedado descartada la opción que suponía el plan inicial: trasladarse a Portugal. Allí el Agá Khan, que tiene una fundación en Lisboa, tenía prevista la presencia de la hija de su amigo el rey Juan Carlos a partir del verano pasado. Allí la esperaba un trabajo y una casa. Pero ella permanecerá en Ginebra mientras Urdangarin esté en prisión.

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