02 de junio de 2020 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Lo que no pudo hacer Teresa Campos con Rociíto lo logra Ana Rosa con Chabelita

Lo de la hija de Isabel Pantoja empieza a superar todas las barreras de la imaginación y las expectativas. A este paso puede llegar a dejar en evidencia incluso a la hija de La más Grande.

Que Isa Pantoja lleva una velocidad récord en esto del mundo del famoseo y la crónica rosa a nadie puede extrañar a estas alturas de la película. Pero Marta Cibelina ha ahondado un poco más desde su columna de La Razón y se hace eco de la última aparición de la hija de la tonadillera en El Programa de Ana Rosa en el que colabora: "Fue el viernes por la mañana. Una mujer de pómulos marcados, con la seguridad de Oprah Winfrey, aparece hablando por la mañana en el programa de Ana Rosa Quintana con un traje verde trébol. Tiene la seguridad frente a las cámaras de alguien con mucho, mucho oficio".

Y es que, a su juicio, "Chabelita ha aprendido en un tiempo récord. Ahora, si le viniera en gana podría hasta presentar un programa de televisión". Todo lo contrario que un caso similar, el de Rocío Carrasco: "Rociíto, pese a las muchas horas de rodaje que le dio su hada madrina, María Teresa Campos, siempre estuvo mucho más agarrotada".

Pero, va más allá, "este no es el único cambio al que se ha sometido la jovencita. La cara ha experimentado una tremenda transformación. Lo primero en lo que pensé era en si se había extirpado las bolas de bichat, unos cúmulos de grasa que se encuentran en las mejillas que, al ser extirpadas, dan mayor angulosidad al rostro".

Y es que "a Isa la dejó algo tocada el Koala cuando le dijo aquello de que su belleza era muy primitiva. Solo le faltó decirle que tenía cara de totem incaico, que la tiene o la tenía, y debería estar orgullosa de ello". 

Otra opción que baraja Cibelina es que se haya extirpado las muelas del juicio, pero según le cuenta una experta cirujana "lo que está claro es que se ha hecho una nueva infiltración de ácido hialurónico en los pómulos y no ha quedado nada. En los de si se ha quitado o no las bolas no se atreve a pringarse. Los pantallazos que le he mandado del programa del viernes no le dan elementos de juicio suficiente. Pero apostaría, a un 90 por ciento que sí lo ha hecho". 

No en vano, "ya empezó tocándose la nariz, y cambiándose el color del pelo. Chabelita, al igual que Michael Jackson, ha perdidio su racialidad, y el día menos pensado la vemos teñida de rubio platino".

A todo esto, la periodista se hace eco de "la requetecochinada que le ha hecho su madre invitando a Omar en Nochebuena. La idea fue de Kiko, pero Isabel Pantoja transigió aún a sabiendas de la monumental bofetada pública que le estaba sacudiendo a su hija". Tal vez quiere creer que algún día Montes se podría reconciliar con su hija. Tal vez porque tienen mucho en común: "Isabel es gitana, y Omar tiene un padre gitano. Hubo un tiempo en el que a la tonadillera no le gustaba reivindicar su condición racial, hasta el punto de negarse a colaborar con su fallecido primo Chiquetete en la celebración de un concierto reivindicativo en favor de personas desfavorecidas de su etnia. Y eso que fue él quien la ayudó en sus inicios cuando no era más que una mocosa".

Podría ser que ahora a "Isabel, que comenzó a enorgullecerse de su raza y a ponerse la coleta bien tirante cuando comenzó a salir con Julián Muñoz, y bautizó el famoso chalet como Mi Gitana le ha hecho ilusión pasar la Nochebuena junto a sus iguales. Aunque le haya metido un dedo en el ojo a Chabelita sabe también que le está dando alas para seguir saliendo en los platós televisivos llorando sus penas. Lo que está claro es que si una hija no va a visitar a su madre por Navidad, su madre el libre de hacer lo que le venga en gana, pero bien podría haber elegido a otros invitados".

Sea como fuere, Marta Cibelina cree que "Chabelita está muy resentida pero nadie entiende del todo su postura. Tiene una ambivalencia muy extraña hacia su condición de adoptada. Actúa como si la hubieran secuestrado, en lugar de darle un hogar" pero tampoco "ha querido tener trato con su madre biológica ni siquiera por curiosidad y no ha sido por falta de valentía. Es fría como el hielo, tanto como una famosa presentadora a la que han llegado a llamar Alien por la dureza de su corazón y su capacidad de poner por encima de todo sus intereses personales. Chabelita llegará lejos, como ella".

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