23 de agosto de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El clan Flores y Enrique San Francisco, unidos por un trágico destino

Enrique San Francisco pasea sus demonios

Enrique San Francisco pasea sus demonios

Kike es uno de los actores más queridos de nuestro país. De él gusta su naturalidad y su buen hacer sobre los escenarios. Hace años, su destino estuvo unido al de los Flores de forma fatal.

Enrique San Francisco es uno de los actores más queridos del panorama español. Es de los pocos que no opone resistencia a abordar cualquier tema que se le plantee. Habla claro y poco guarda para sí. Es esa naturalidad la que le ha encumbrado en los escenarios y el público premia con aplausos.

Tras la alegría de la que hace gala Quique, se esconde una triste historia. Entró a formar parte del clan Flores cuando se ennovió con Rosario Flores. La pareja realizó un reportaje donde mostraron el piso en el que iban a iniciar la convivencia. Aquello no hizo ninguna gracia ni a Lola ni a su marido, siempre muy tradicionales en lo relativo a sus hijos.

Cuatro años duró la relación de Enrique y Rosario. Acabaron dentro de la cordialidad y nunca ha resultado extraño verles charlar en un plano distendido cuando se han encontrado. También se han apoyado cuando las cosas han ido mal dadas. Esto ha hecho que haya resultado una sorpresa la confesión del actor.

San Francisco participó en el Mi casa es la tuya de Bertín Osborne y allí abrió su corazón a propósito de los motivos del adiós con la hija de Lola Flores: “Ella empezó con una persona (Quique) y terminó con otra (adicto). Por eso un día le dije que tenía que dejarme, que yo ya no era un hombre, era una piltrafa”.

Enrique y Bertín durante un momento de la entrevista

Enrique comenzó fumando porros y de ahí pasó a la heroína y la cocaína. Tal era su estado de adicción que su madre llegó a decirle: “Hijo, para verte así, mejor, si tienes huevos, suicídate, porque a mí me estás matando en vida”. Estas palabras despertaron algo en el actor, que pidió a su madre que le encerrara “en una clínica de las que tienen barrotes en las ventanas. Le eché dos cojones y aquí estoy”.

Mientras tanto, en el Lerele, Lola Flores y El pescaílla vivían el mismo problema con su hijo Antonio. Al respecto, San Francisco expresó: “A Antonio Flores y a mí nos separó la droga. Yo le dije a su madre que lo metiera en una plataforma petrolífera. Era de los tíos que más quería...”.

Enrique San Francisco reflexionó a corazón abierto sobre una época que quedó muy bien plasmada en el libro Agenda de los amigos muertos, de Raquel Heredia (Plaza & Janés): “Esa generación, la del caballo..., eso es la muerte. Se llevó a mi mejor amigo, Antonio Flores, que era como mi hermano, y a tantos otros… Es jodidísimo salir, muy difícil". La fundación FAD tiene un número gratuito donde se puede llamar para solicitar ayuda o información sobre las drogas: 900 16 15 16

 

 

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