28 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Casado y Ayuso adoptan una decisión crucial para frenar la campaña contra Madrid

Casado y Ayuso, frente a Sánchez

Casado y Ayuso, frente a Sánchez

Nunca hubo desajustes entre Sol y Génova. El miedo a que a Ayuso le pasara como a Rajoy sí flotó en el aire, pero los acuerdos con Cs no peligran y el desalojo no es probable.

No habrá elecciones anticipadas en la Comunidad de Madrid, donde apenas hace un año se constituyó el Gobierno que da continuidad a casi 30 años ininterrumpidos de gestión del PP en la primera región de España, en este caso en coalición con Ciudadanos.

Fuentes oficiales de los populares, tanto en su dirección nacional cuanto en la regional, han descartado a ESdiario una opción que, en realidad, no estuvo nunca sobre la mesa de manera formal.

“Nada de nada”, insisten tanto en la Puerta del Sol como en Génova, reflejando la sintonía existente en este asunto entre Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso pese a las informaciones que sugerían un cierto desacuerdo en este punto.

Según las mismas noticias, Ayuso o parte de su equipo trabajaban ya en esa línea, para sacudirse la campaña en su contra y abortar el riesgo de moción de censura. Y una supuesta intervención de Casado en persona frenó esa opción, que tenía incluso fecha: la misma que Quim Torra decida para las Elecciones catalanas, previstas para octubre pero en la actualidad sin un calendario seguro. Unos las colocan en invierno y otros la próxima primavera.

En realidad, la presidenta regional no tenía un plan en firme y, en consecuencia, no fue necesaria una intervención de los “cascos azules” de Génova, confirman desde todos los ámbitos a este periódico.

 

Sí es cierto que el runrún de una eventual moción de censura ronda por Sol desde hace meses, instigada por La Moncloa y reclamada insistentemente por Podemos, pero la negativa de Ciudadanos a iniciar ese viaje y la frialdad al respecto de Ángel Gabilondo la hacen inviable.

Y por tanto un adelanto electoral destinado a evitar que le pasara a Ayuso lo mismo que a Rajoy: el entonces presidente no pudo disolver las cámaras y convocar Elecciones porque, cuando quiso reaccionar, la moción ya estaba registrada y la disolución estaba constitucionalmente prohibida.

Pero ese riesgo no existe en Madrid, al menos hasta el momento, y la propia Inés Arrimadas se lo ha trasladado a Pablo Casado en persona, zanjando un asunto en el que sí se implicaba con más intensidad a su representante en Madrid, Ignacio Aguado, aunque en realidad él tampoco ha barajado en serio sumarse a esa operación de desalojo de su propio Gobierno.

Ni siquiera a cambio de la presidencia. Sí es cierto que uno de sus hombres, César Zafra, ha aparecido señalado en todos los comentarios como el responsable de sondear al menos una opción ahora congelada.

 

 

"Nosotros vamos a seguir trabajando por los madrileños", el Gobierno del PP y Cs "está haciendo un esfuerzo enorme. No vamos a perder mucho tiempo, en plena pandemia, en estos líos, que yo creo que son más líos de partido". Son palabras de Arrimadas, suscritas por Aguado punto por punto.

Lo que no desaparece es la evidente tensión en el seno del Gobierno de la Comunidad de Madrid, en el que las relaciones entre PP y Cs nunca han estado del todo engrasadas pese a hacer ambos partidos un esfuerzo por disimularlo.

Madrid no es Andalucía

El contraste con Andalucía, donde la confianza entre Juanma Moreno del PP y Juan Marín de Cs es muy alta, ha contribuido a avalar la tesis de que, antes o después, habrá moción de censura o adelanto electoral.

Ya movilizar todo tipo de presiones públicas e iniciativas judiciales contra Ayuso, algunas iniciadas y fracasadas ya en julio, con el coronavirus como excusa: entonces se presentó una denuncia ante la Fiscalía por la supuesta negativa de la Comunidad de Madrid a trasladar ancianos desde las residencias a los hospitales, que quedó archivada al poco tiempo.

Fue solo una más de las herramientas movilizadas para laminar a Díaz Ayuso. Desde su estreno, coronado por la creación de una comisión por Avalmadrid, el guión político para expulsarla de Sol no ha dejado de escribir nuevos capítulos. Y a todos ha resistido. Pero tendrá más pruebas por delante.

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