Un valenciano de Roma, patrón en media Europa

Enero ha sido un mes histórico para Valencia y, en general, toda la Comunidad. En otro momento hablaremos de las tropas francesas del general Suchet, porque el hecho más trascendente de todo el mes se festeja el 22 de enero, festividad de San Vicente Mártir, patrón de la ciudad de Valencia.

La historia de este valenciano de adopción (nació en la romana Osca, actual Huesca) es de sobra conocida por la gran mayoría de vecinos de la ciudad. Martirizado en la Valentia romana del emperador Diocleciano, su resistencia a abjurar de la fe cristiana le llevó a convertirse en mito y objeto de veneración por parte de sus conciudadanos. Como si de una máquina del tiempo se tratara, pasear hoy por los restos de la Almoina, alumbrada por el reflejo solar que penetra a través del agua que cubre toda su techumbre, nos permite sentir lo que un valenciano del siglo IV debió vivir al caminar por el Decumanus mientras oía a los soldados romanos apresar cristianos hasta dar con San Vicente.

Sin embargo, lo que no es tan conocido por los valencianos es la trascendencia mundial del santo patrón. Su historia y su imagen se veneran desde Italia hasta el Caribe. En toda Europa, el nombre de San Vicente da origen al topónimo de medio centenar de poblaciones. Y es que, nuestro vecino del norte adoptó al mártir valenciano como patrón de los viticultores.

En París, el Obispo Germán animó el fundar un monasterio, donde conservar la reliquia de San Vicente. En 558 se terminó la construcción, que pasó a denominarse San Vincent-Sainte-Croix. Con el tiempo, el monasterio se convirtió en convento viticultor, poseyendo una decena de viñas en París y produciendo unos 1.000 hectolitros de vino al año. Este gusto por el vino impulsó en toda Francia a San Vicente como patrón de los cultivadores de las viñas, convirtiéndose en el más famoso de los santos españoles.

En Italia, en la ciudad de Ascoli Piceno, hay una iglesia dedicada a San Vicente donde deberían lucir en fachada 64 piezas policromadas de Giotto, en lugar de las esculturas de piedra sin color. Es en Italia, en Roma, donde se ha constatado la más antigua representación artística en todo el mundo sobre San Vicente Mártir. Hablamos de una pintura mural del siglo VI en el cementerio de Ponciano, junto a la Vía Portuense.

En fin, como Ustedes pueden comprobar, un patrón, San Vicente Mártir, mucho más internacional de lo que se pueda creer. Y donde hay patrón, …

Vicente Javier Más Torrecillas. Académico de la Real Academia de Cultura Valenciana. Doctor en Historia Contemporánea. 

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