Un exvicepresidente valenciano del PSOE avisa a Sánchez: ha pasado la línea roja

Una línea roja más superada por Pedro Sánchez

Una línea roja más superada por Pedro Sánchez

¿Qué será capaz de hacer Sánchez si de verdad necesitara los votos de Bildu o de cualquiera otro partido?", plantea

"Para los socialistas se consideraba, desde hace décadas, que existía una línea roja que les impedía cualquier tipo de pacto con los herederos de la banda terrorista ETA. Hace no mucho tiempo lo recordaba la vicepresidenta Calvo haciendo alarde de firmeza y convencimiento. Aunque lo cierto es que se han observado pactos más o menos implícitos entre el PSOE de Sánchez y Bildu desde hace un par de años. Con el pacto suscrito y hecho público el miércoles 20 de mayo se cruzaba por el PSOE de Sánchez una de las pocas líneas rojas que le faltaba por atravesar".

Con esta contundencia se expresa hoy Felipe Guardiola en un artículo publicado en el diario Levante-EMV y firmado al alimón, como suele hacer, con Enrique Linde. La opinión de Guardiola no resulta baladí, ya que constituye uno de los referentes históricos del socialismo valenciano. De mayo de 1983 a julio de 1985 fue vicepresidente del Gobierno de la Generalidad Valenciana y conseller de Gobernación, y antes había sido vicepresidente del Consell Preautonómico. También ejerció como diputado nacional y senador con las siglas del PSOE.

"El pacto suscrito por el PSOE con Bildu ha llenado de perplejidad a la inmensa mayoría de los demás partidos políticos y a los ciudadanos porque la finalidad del mismo era que Bildu se abstuviera en la votación sobre la quinta prórroga del estado de alarma, cuya votación tuvo lugar la tarde del 20 de mayo de 2020. Y esa abstención era del todo superflua porque el Gobierno tenía garantizados 177 votos, uno más de la mayoría absoluta, de manera que le tenía que ser indiferente los votos en contra y las abstenciones", indican en el citado artículo.

"Más aún si una abstención superflua suponía cruzar una línea roja que iba a producir un deterioro considerable de su credibilidad. Muchos nos hemos preguntado que si sin ninguna necesidad se cruzan líneas rojas ¿qué será capaz de hacer Sánchez si de verdad necesitara los votos de Bildu o de cualquiera otro partido?", sentencian ambos autores.

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