15 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Irene Montero interrumpe su cuarentena para atacar a Abascal y justificar el 8-M

Irene Montero, en su primera aparición tras dar positivo por coronavirus.

Irene Montero, en su primera aparición tras dar positivo por coronavirus.

Lejos de entonar el mea culpa por la irresponsabilidad de alentar las manifestaciones del 8-M, que ya investiga la Justicia, la ministra de Igualdad denuncia una conspiración antifeminista.

Ni los hechos: tres de las ministras que acudieron a la manifestación del 8-M están infectadas por coronavirus; ni las evidencias: un juez investiga ya al delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, por presuntos delitos de prevaricación y lesiones, por autorizarla.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha reaparecido este jueves por primera vez de que fuera diagnosticada como positivo en Covid 19 y ha interrumpido su cuarentana forzada para conceder una entrevista a Al Rojo Vivo, en La Sexta.

Pero no es que Montero ha querido comparecer en televisión para pedir disculpas por aquella imprevisión o irresponsabilidad, ni siquiera para hacer balance del terrible dato de 4.000 fallecidos. La ministra tenía especial interés en denunciar una supuesta campaña antifeminista y en atacar por ello a Vox y a su líder, Santiago Abascal.

Así, Montero acusa a "la derecha y la extrema derecha" de estar utilizando la crisis del coronavirus con "saña" y de forma partidista para "atacar a las mujeres y al feminismo".

"No responde a un dato científico sino a su interés partidista", ha asegurado, enarbolando el argumentario que ha puesto en pie el propio Pedro Sánchez: el de los "expertos". "Se hizo en todo momento lo que dijeron los expertos y las autoridades sanitarias", se ha justificado Montero.

Según la número dos de Podemos, las masivas marchas del 8-M mientras el virus ya contagiaba en las calles no fueron el "problema" en la expansión del coronavirus, ya que ese mismo fin de semana se celebraron "centenares de otros eventos" deportivos y culturales. Ni un ápice de autocrítica, ni siquiera desde la cuarentena tras su positivo.

Eso sí, Montero reclama a la oposición la misma lealtad y el tiempo que Podemos siempre negó al gobierno del PP. "Cuando esta crisis pase y nosotros nos podamos sentar con calma, habrá que ver qué decisiones se podrían haber tomado y ver qué no se ha hecho bien. Hay que tener humildad, nadie puede decir ni que todo se ha hecho fatal ni que no ha cometido ningún error".

M.B
Comenta esta noticia