05 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El Covid-19 deja malheridos los balances de la automoción

Renault pierde más de 7.000 millones en el primer semestre y prevé recortar 600 millones en costes. Volkswagen pierde otros 1.000 millones y Toyota ha vendido un 21,6% menos de coches.

Aunque la mayoría de las marcas están comprobando con sorpresa que las ventas han despegado con más fuerza de la esperada en junio y julio, las cuentas que resumen la primera mitad del año son clarificadoras sobre el alcance que ha tenido la pandemia mundial del Coronavirus sobre la automoción.

El grupo Renault se anotó unas pérdidas netas de 7.386 millones de euros durante los seis primeros meses del ejercicio actual, frente a los 1.048 millones de euros que ganó en los mismos meses del año pasado. La cifra de negocio de la empresa en la primera mitad de 2020 se situó en 18.425 millones de euros, un 34,3% de retroceso, con unas pérdidas operativas de 2.007 millones respecto a las ganancias de 1.521 millones del año precedente.

El nuevo consejero delegado de la empresa, Luca de Meo, calificó esta situación como algo "sin precedentes", aunque explicó que no es el final y afirmó que en la compañía están trabajando para corregir esta situación a través de una "estricta disciplina" que va más allá de reducir los costes fijos. "Prepararse para el futuro también significa construir nuestra estrategia de desarrollo y estamos trabajando activamente en eso. Tengo toda la confianza en la capacidad de recuperación del grupo", afirmó el directivo italiano. De momento la compañía trabaja para registrar un ahorro de costes de 600 millones de euros este año, el 30% del objetivo del plan estratégico para 2022.

El grupo Volkswagen por su parte registró unas pérdidas netas de 1.019 millones de euros al cierre del semestre, en comparación con los 'números negros' de 7.168 millones de euros contabilizados en los primeros seis meses de 2019, según publicó el consorcio este jueves. La multinacional que preside Herbert Diess achaca las pérdidas netas al efecto negativo que la crisis del coronavirus ha tenido sobre el negocio del conjunto del grupo y sobre cada una de sus marcas.

No obstante, la empresa explicó que ha tomado "contramedidas" para paliar el impacto de la pandemia, principalmente orientadas a reducir costes y a proteger la posición de liquidez de la compañía. Así, la corporación dispone de una liquidez neta de su división de Automoción de hasta 18.700 millones de euros.

Volkswagen finalizó la primera mitad del año con unos ingresos de 96.131 millones de euros, lo que supone un descenso del 23,2%, mientras que sus matriculaciones mundiales se contrajeron un 27,4%, hasta 3,89 millones de unidades desde que se iniciase el ejercicio. Toyota por su parte ha confirmado que en los primeros seis meses del año vendió 4,16 millones de unidades, un 21,6 % menos que en el primer semestre de 2019, sufriendo mucho menos que el gigante alemán.

El grupo Ford logró cerrar el segundo trimestre del año actual en positivo, al registrar un beneficio neto atribuido de 954 millones de euros, lo que supone multiplicar por más de siete los datos del mismo período del año precedente. Esto fue gracias al efecto extraordinario positivo de 3.500 millones de dólares (2.991 millones de euros) vinculado con el proyecto Argo de conducción autónoma y movilidad eléctrica en colaboración con Volkswagen.

El Grupo PSA también logró esquivar las pérdidas en el primer semestre del año, al contabilizar un beneficio neto de 376 millones de euros, lo que representa una disminución del 81,6% en comparación con el mismo período del año precedente. El presidente del consorcio, Carlos Tavares, afirmó que los resultados semestrales muestran la "resiliencia" de la empresa. "Estamos determinados a lograr una sólida recuperación en el segundo semestre y completar el nacimiento de Stellantis antes del primer trimestre de 2021", afirmó el máximo responsable de la multinacional francesa.

 

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