01 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Cinco incógnitas sobre la mansión de Pablo Iglesias e Irene Montero

La operación inmobiliaria de los líderes de Podemos ha suscitado un terremoto político contra ambos. Pero además deja algunas preguntas en el aire que necesitan aclaración. Son éstas.

La compra de una mansión en la Sierra madrileña ha desatado una tormenta política sobre la pareja que dirige Podemos. Sus propias bases han protestado por lo que, casi unánimemente, se considera un ejercicio de cinismo entre lo que Pablo Iglesias ha mantenido históricamente sobre el enriquecimiento y las supuestas costumbres de la clase política y lo que, al llegar a un cargo público, él ha hecho.

La hemeroteca está repleta de ataques del secretario general a un modo de vida que él practica ahora, y toa la operación está rodeada de lagunas y matices cuya aclaración parece necesaria en quienes han hecho de su discurso y exigencias una forma de llegar al poder. Éstas son las principales incógnitas y claves:

 

La promesa de ganar sólo el triple del SMI

 

El Salario Mínimo Interprofesional en España es, para 2018, de 735.9 euros al mes. De cumplirse lo comprometido, Iglesias y Montero ganarían cada uno de ellos 2.218.5 euros mensuales por catorce pagas. Si esa cantidad fuera bruta, supondría unos 1.500 euros netos al mes. La pareja Iglesias/Montero ingresaría, de atenerse a sus propios anuncios, entre 4.400 y 3.000 euros al mes según Podemos interprete si sus salarios han de ser lo que cuestan o lo que se llevan. Una cifra insuficiente para ahorrar 140.000 euros y pagar una hipoteca de 540.000 euros a 30 años.

 

¿Cuánto ganan en realidad?

 

Pablo Iglesias no publica lo que realmente cobra desde octubre de 2015: hasta entonces, en su primera etapa de cargo público, cobraba sólo como político algo más de 8.000 euros brutos al mes y se quedaba con 2.249 euros, donando el resto del partido. Eso lo hizo desde julio de 2014 hasta quince meses después, para desaparecer luego toda huella de su actividad económica en su portal de Transparencia en Podemos.  

De Irene Montero su propio perfil en Podemos  atestigua un salario casi idéntico al de Iglesias, de 2.122 euros mensuales por catorce pagas. Con esos ingresos no da para ahorrar 140.000 euros en poco tiempo ni tampoco para lograr que cualquier banco conceda una hipoteca tan elevada ni, en el caso de lograrlo, poder sufragarla luego.

Resulta evidente que la pareja tiene más ingresos y que la promesa de ganar "tres veces el SMI" tiene truco: lo que donan por un lado, lo reciben por otro. O dicho de otra manera, la relevancia política de Iglesias le permite acceder a otros ingresos como tertuliano, presentador, ensayista o conferenciante. Y todo eso se lo queda: entre 33.000 y 50.000 euros acaban en su cuenta corriente aparte del sueldo en Podemos.

 

¿Cuánto se paga de hipoteca?

 

Monedero salió en defensa de la pareja para decir que pagarían 500 euros al mes, una cifra elevada luego por los aludidos hasta los 1.600 euros mensuales.  Una cifra simplemente imposible como atestigua cualquier especialista. Para empezar, a los 660.000 euros de coste del inmueble hay que sumarle los gastos e impuestos que comporta, otros 50.000 euros en números redondos. Si la hipoteca es por 540.000 euros, la pareja Iglesias/Montero ha tenido que costear al contado unos 170.000 euros, que cubrirían la entrada y los gastos administrativos y fiscales, para financiar el resto con el banco.

 

 

El importe real de la mansión en La Navata sería, pues, de 709.000 euros, una cifra que subirá hasta los 802.000 euros por los intereses a pagar. Por resumirlo en una cifra, con todos los conceptos y los números difundidos, el coste mensual para la pareja de la casa es de unos 1.894 euros en estos momentos de bajos intereses, una factura que irá al alza al subir los tipos y fácilmente sobrepasará los 2.000 mensuales a finales de 2019 o principios de 2020, cuando termina la legislatura.

 

¿Qué otros gastos tiene una casa así?

 

Calentar, enfriar y mantener una casa de esas características tiene unos costes fijos enormes: IBI, vado, jardinería, piscina, limpieza, gas y luz... muy elevados. Lo lógico, teniendo dos niños y trabajo ambos en Madrid con desplazamiento, es tener al menos un empleado del hogar a jornada completa y desplazarse a la capital en vehículo privado. No es fácil hacer una cuenta precisa, pero sí aproximarse a ella: unos 2.000 euros mensuales por todos los conceptos, hipoteca aparte, y de ahí hacia arriba.

 

 

En número redondos, si la pareja ganara de verdad el triple del Salario Mínimo, acumularían un máximo de 4.400 euros mensuales y deberían dedicar casi 4.000 euros sólo a la casa. Obviamente esto significa que sus ingresos son mucho mayores aunque se vanaglorien de lo contrario.

 

¿Qué es la Caja de Ingenieros y por qué da una hipoteca así?

 

Iglesias y Montero tienen contrato 'laboral' para dos años, lo que queda de legislatura. Son trabajadores 'temporales' que supuestamente disponen de una renta de 4.400 euros mensuales conjuntamente. En esas condiciones, ningún banco concede una hipoteca de 540.000 a 30 años. Podemos fija además, en su Código Ético, una permanencia máxima de ocho años en cargos públicos, prorrogables excepcionalmente otros cuatro más sin posibilidad de nuevas extensiones.

¿Se han metido en una hipoteca enorme a un plazo inmenso sin tener garantizado trabajo y con unos ingresos insuficientes? ¿Y cómo una caja se lo ha firmado? En este punto, las cuentas no cuadran: o Montero e Iglesias han olvidado que sólo pueden ser diputados otros diez años más, a lo sumo; o tienen intención de saltarse el Código Ético o dan por hecho que, al dejar la política, van a tener puestos de trabajo muy bien remunerados que hasta ahora nunca tuvieron: Iglesias ganaba menos de 20.000 euros en la Universidad Complutense como profesor interino a tiempo parcial, según su testimonio; y 33.000 euros anuales como presentador de televisión;  y Montero sólo había trabajado un año antes de dedicarse a la política.

 

 

Pero aunque su fama les diera más dinero en el futuro, los bancos conceden créditos por las realidades del presente: la nómina real mensual y la estabilidad del contrato del peticionario. Y aquí sólo hay dos posibilidades. O la pareja ha demostrado unos ingresos muy superiores a los que dice tener -los famosos 2.200 euros cada uno-; o la Caja de Ingenieros ha hecho una excepción extraña, sin tener en cuenta lo que ganan en realidad o, al menos, la duración de sus 'contratos'. La vinculación de esta caja a Òmnium Cultural y al procés de independencia es pública y notoria, lo que añade un elemento de controversia al debate que, de momento, no arroja resultados.

Lo cierto es que Iglesias y Montero no han enseñado ni la hipoteca ni sus condiciones, limitándose a asegurar que la entrada la han dado con ahorros propios y un préstamo indeterminado del padre de la portavoz que, técnicamente, debería declararse: es una donación en vida y como tal exige liquidación fiscal.

 

 

Conclusión

 

Iglesias y Montero han incurrido en una contradicción clamorosa: tras presumir de vivir en Vallecas, considerar que disponer de un chalet es incompatible con mantener la sensibilidad política o denigrar a De Guindos por adquirir un ático por un importe similar; ellos han hecho lo mismo. 

Eso en el plano estético y ético. Pero además, en el económico, no están diciendo toda la verdad ni sobre sus ingresos reales ni sobre el coste global de la operación ni sobre las circunstancias reales de la misma.

 

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