12 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Se busca líder: por qué Pedro Sánchez no lo es y Pablo Casado sí lo está siendo

Sir Winston Churchill

Sir Winston Churchill

En tiempos de desdicha, crisis y temor, surgen los liderazgos o se retratan quienes no están capacitados. Y la emergencia sanitaria nos está dando la oportunidad de conocerlos a todos.

 

 

Es necesario que las naciones que entran en periodos de incertidumbre encuentren liderazgo. Un líder es aquel que es capaz de organizar y guiar la conducta de los ciudadanos de forma inmediata, y sobre todo, sin crear miedos y dudas, lo cual puede llegar a ser muy duro. Liderar no es fácil, ya que se tienen que tomar decisiones a veces impopulares pero necesarias. En estos momentos de preocupación social quiero recordar frases que consiguieron unir a todo un país en un momento de grave crisis nacional. 

Winston Churchill se dirigió a sus ciudadanos en un histórico discurso ante el Parlamento del Reino Unido, el 13 de mayo de 1940, tras erigirse como Primer Ministro y cuando las fuerzas aliadas estaban experimentando continuas derrotas frente a la Alemania nazi, la frase histórica fue: “No tengo  nada que ofrecer sino sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”.

Dicho discurso unió al país y tuvo una extraordinaria influencia en la opinión pública británica preparándola para una lucha larga y dura. Churchill demostró ser un gran líder, el que necesitaba Reino Unido en dicho momento histórico, logrando unir a todas las fuerzas políticas al renunciar al sectarismo, reconociendo que todos eran necesarios para vencer en la adversidad.

Durante su liderazgo hizo otros discursos que han pasado a la historia, con frases que tienen hoy plena vigencia: “este no es el final, no es ni siquiera el principio del final. Puede ser, más bien el final del principio”, “conseguiremos la victoria por largo y difícil que sea el camino”.

Un fuerte liderazgo fue el de J.F. Kennedy , el cual con su famosa frase: “No preguntes qué puede hacer tu país por ti (…) pregunta qué puedes hacer por tu país” unió a los norteamericanos. Otra de sus frases que impactó en Estados Unidos fue : “Un hombre hace lo que debe de hacer, a pesar de  las consecuencias, a pesar de los obstáculos, los peligros y las presiones, y esa es la base de toda moralidad humana”.

También célebre fue la frase  de Henry Kissinger: “La tarea del líder es llevar a la gente desde donde están hasta donde no  han estado”, afirmación  que refleja lo importante de un  liderazgo cuando es necesario alcanzar un objetivo que los miembros del grupo no son capaces de solucionar de manera individual.

 

Podría estar escribiendo decenas de frases dichas por líderes reconocidos mundialmente, pero quiero centrarme en cómo se han comportado distintos responsables políticos durante estos días complicados en nuestra Nación.

No voy a referirme al Presidente del Gobierno porque en este momento hay que respetar su complicada posición, tiempo habrá para poder aplaudirle o censurarle. Ahora no es el momento de críticas, pero la hemeroteca es muy traicionera y lo único que le quisiera decir es que se acuerde cómo se comportó él y su partido en otros momentos complicados en España.

Por ejemplo, la crisis del ébola, la catástrofe medioambiental del Prestige en Galicia, los atentados terroristas del 11-M, o como atacaron al Presidente Rajoy cuando tuvo que acordar medidas impopulares para hacer frente a la crisis económica y evitar el rescate económico, acrecentada por la falta de iniciativas del gobierno Zapatero, creando  la frase de “no a las recortes” que aún siguen  utilizando para atacar al partido popular.

 

 

Para analizar liderazgos quisiera contraponer distintas figuras políticas. En primer lugar, dos alcaldes, el de Madrid y el de Valencia. José Luis Martínez Almeida desde el primer momento ha ido por delante de la crisis tomando decisiones y dirigiéndose a los madrileños tras tomar cada medida. Por su lado, Joan Ribó se encontraba en la ópera cuando se estaba tomando la decisión más dolorosa para los valencianos como fue el aplazamiento de las Fallas y hasta el miércoles 11 no se dirigió a los valencianos. 

Otras dos figuras que suponen la cara y cruz del liderazgo han sido la Presidenta de la Comunidad de Madrid y la Vicepresidenta primera del Gobierno. Así pues, Isabel Díaz Ayuso se ha puesto desde el primer momento a impulsar el trabajo sanitario frente al virus uniendo la sanidad pública y privada , realizando una contratación masiva de sanitarios, interviniendo constantemente en los medios de comunicación para explicar qué medidas se estaban adoptando.

Aquel 8M

Su mensaje se ha contrapuesto con el de Carmen Calvo que asumió en su momento el “Comité de Coordinación Interministerial” para la gestión de la crisis del coronavirus, ¿alguien la ha escuchado liderar o tan siquiera  decir algo?, su ineptitud máxima se pudo apreciar cuando alentó las manifestaciones del 8-M que, lo más seguro, tanto han perjudicado la salud pública y que han sido objeto de crítica en la prensa internacional. Hoy en día está desaparecida y de facto, cesada en la gestión de esta grave crisis sanitaria. Tiempo habrá para pedir su dimisión.

Por último quiero destacar el papel del presidente del PP Pablo Casado que no ha dudado en estar al lado del Gobierno aportando propuestas para ayudar a los más perjudicados de esta crisis: autónomos, empresarios, comerciantes , sanitarios, trabajadores afectados por regulaciones de empleo, personas mayores o más vulnerables, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, funcionarios de prisiones, empresas turísticas y de restauración etc..

Siempre en positivo, dejando claro que el liderazgo es proponer soluciones y actuaciones inmediatas y no esperar  treinta horas desde que se anuncian medidas y se explican a los ciudadanos, o 6 días desde el pico de infecciones  del 8 de marzo, aunque esa es otra cuestión de la que sin duda tendrá alguien que responder.

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