15 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El ejemplo de la diputada que se rebela para no enterrar la memoria de Zaldivar

La diputada del PP, Bea Fanjul, en el Congreso de los Diputados.

La diputada del PP, Bea Fanjul, en el Congreso de los Diputados.

Incansable, como un "mazazo" a las conciencias de Urkullu y Sánchez, la parlamentaria de PP Bea Fanjul se ha erigido en la única que batalla para que no se olvide la tragedia del vertedero.

En el Congreso, 8 diputados representan a la circunscripción de Vizcaya. La provincia que acoge desde hace ya más de tres meses la mayor tragedia medioambiental de las últimas décadas: el derrumbe del vertedero de Zaldivar. Allí, sepultados, siguen dos operarios de la instalación, Alberto Sololuze y Joaquín Beltrán.

En sus escaños vizcaínos, se sientan tres diputados del PNV; Aitor Esteban, Idoia Sagastizabal y Josune Gorospe; dos socialistas, María Guijarro y Patxi López; uno de Bildu, Oscar Matute; uno de Podemos, Roberto Uriarte, y una del PP, Beatriz Fanjul.

Pues bien, solamente Fanjul ha decidido coger el toro de la catástrofe de Zaldivar y llevarlo al Parlamento. La joven diputada del PP vasco ha sido la única parlamentaria de 35o que ha presentado una batería de preguntas al Gobierno de Pedro Sánchez sobre su gestión, sus conversaciones con el PNV en esta materia y sobre el caos en el operativo de rescate.

Cuando Alberto y Joaquín llevaban 56 días sin aparecer, Fanjul registró varias preguntas en las que requirió "cómo valora el Gobierno de España las tareas de desescombro y búsqueda de los cadáveres a la vista de las conversaciones mantenidas y de la misiva remitida".

E instó a Sánchez a aclarar "si pondrá a disposición del Gobierno Vasco los medios humanos y técnicos necesarios para acelerar los trabajos de búsqueda de los cadáveres y acabar con el sufrimiento de las familias".

Precisamente la persistencia de Fanjul, y la iniciativa de varios eurodiputados de su partido, como Dolors Monserrat y Javier Zarzalejos -entre otros-, han logrado que sea la de Europa la primera institución que abre una investigación sobre las deficiencias en el polémico vertedero que engulle aún a Alberto y Joaquín.

Pero no solamente eso. La diputada Fanjul ha ido más allá. Y se ha rebelado contra ese manto de silencio impuesto por el PNV y su socio del PSE, y acentuado por la pandemia del coronavirus. Ha mantenido viva, día a día desde hace 98, la memoria de Sololuze y Beltrán.

Informe de la Comisión Europea en el que se anuncia una investigación sobre Zaldivar.

 

Cada jornada, la diputada popular recuerda en sus redes sociales el dato que debería suponer un mazazo en las conciencias del lendakari Urkullu, del propio Pedro Sánchez y de su vicepresidenta para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. Esta última ni siquiera se ha acercado a Zaldivar ni una sola vez.

 

Un recuerdo diario que agradecen las familias. Y que supone un aldabonazo para quienes se rebelan para que el gran agujero negro que supone el vertedero no pase a ser un recuerdo de hemeroteca.

Este jueves se cumplen 98 días. La diputada Fanjul se encarga de recordar que aunque sus cuerpos sigan enterrados entre toneladas de vertidos tóxicos, la memoria de Alberto Sololuze y Joaquín Beltrán sigue viva. Tan viva como las "deficiencias" que la Comisión Europea se dispone ya a investigar.

 

 

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