24 de noviembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El ruido atronador de las cacerolas en toda España desborda a Sánchez y Marlaska

Policía y Guardia Civil han reforzado su despliegue frente a la sede del PSOE y el chalet del líder de Podemos. La cacerolada de Madrid se expande por todo el país.

Las cacerolas de media España no callan. Todo lo contrario. Pese a las amenazas lanzadas por todo un vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, y algún intento de la ultraizquierda por reventar las pacíficas concentraciones contra el Gobierno, la protesta se ha hecho de nuevo notar este martes en las ciudades de todo el país contra la gestión de Pedro Sánchez frente al coronavirus.

Y mientras el nerviosismo se extiende cada vez más entre el Gobierno y el PSOE, y a la espera del sábado de protesta que ha convocado Vox en varias capitales, miles de ciudadanos han vuelto a demostrar este martes que no están dispuestos a ser intimidados.

Un buen ejemplo ha tenido lugar frente a la sede nacional del PSOE en la madrileña calle Ferraz. Los manifestantes, en su mayoría ataviados con la bandera española, han llegado golpeando cacerolas, con gritos pidiendo la dimisión del Ejecutivo central y exclamando Libertad, mientras andaban por las aceras e intentaban salvaguardar la distancia de seguridad.

Al contrario que otros días, en esta ocasión no se ha cortado ese trozo de la vía al tráfico, por lo que los manifestantes han estado en permanente movimiento por las aceras siguiendo las recomendaciones de los agentes, que indicaban a los congregados que no podían parar ni invadir la calzada. También ha aumentado las medidas de seguridad, con cuatro lecheras de la Policía Nacional y un helicóptero sobrevolando la zona.

 

Protestas en la sede del PSOE, en la calle Ferraz.

 

Sobre las 20.55 horas han comenzado a llegar los primeros manifestantes con menajes del hogar, pancartas con lemas como Gobierno a prisión y gritos de Viva España. Además, la mayoría de ciudadanos portaba mascarillas, alguna de ellas con la bandera española. A las 21.30 horas ya se habían disuelto las protestas.

Menos suerte han tenido los manifestantes que han tratado de llegar al chalet del vicepresidente, Pablo Iglesias. Un reforzado operativo de la Guardia Civil ha impedido que más de un centenar de ciudadanos se hayan acercado a la vivienda de Pablo Iglesias e Irene Montero en Galapagar. Todas las calles han permanecido cortadas.

 

Frente al chalet Pablo Iglesias.

 

Concentraciones similares se han producido en muchas otras capitales como Sevilla, Oviedo y Valencia con centenares de personas protestando cívicamente contra el Gobierno.

Medidas preventivas para evitar incidentes

En la localidad madrileña de Alcorcón, en la que este lunes se produjo un conato de enfrentamiento entre un grupo de ultraizquierda y los manifestantes, el Ayuntamiento de Alcorcón ha cerrado por decreto la Plaza de los Príncipes de España, en el barrio de Parque Lisboa de la localidad.

"La hemos clausurado para evitar contagios por Covid-19 ante las aglomeraciones de los últimos días y así proteger a los vecinos y vecinas", se ha justificado la alcaldesa socialista, Natalia de Andrés, a través de sus redes sociales. Pero la creciente rebelión ciudadana no da señales de rendirse pese a las amenazas.

 

 

 

 

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