20 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El PSOE hace el primer pago a Bildu por su abstención en Navarra y con mentiras

Fotografía tomada por la portavoz de Bildu en Navarra, Bakartxo Ruiz, y subida a Twitter.

Fotografía tomada por la portavoz de Bildu en Navarra, Bakartxo Ruiz, y subida a Twitter.

Los socialistas han entregado este martes el Ayuntamiento de Huarte a los herederos de Batasuna, como estos pidieron -o exigieron- a la presidenta Chivite durante su discurso de investidura.

Lo advirtió Navarra Suma y la profecía de la coalición formada por UPN, el PP y Ciudadanos ha tardado solo semanas en cumplirse. 

El PSN ha pagado a Bildu la primera letra de la hipoteca que firmó con los herederos de Batasuna cuando recurrió a su abstención para investir a la socialista María Chivite como presidenta de Navarra. 

 

Ese primer pago es, oficialmente, el Ayuntamiento de Huarte, que este martes ha vuelto a manos de Bildu gracias a la maniobra del PSN, que ha dejado su silla vacía y no se ha presentado a la votación para que la balanza se decantara a favor del batasuno Alfredo Arruiz Sotés

Así pues, los socialistas ni siquiera han dado la cara y durante la votación se ha producido un empate a seis: Arruiz ha obtenido los suyos y los de Geroa Bai (la marca navarra del PNV) y el candidato de Grupo Independiente de Huarte (GIH), Iñaki Crespo San José, otros seis, con el apoyo de Navarra Suma. No obstante, como la lista de Bildu fue la más votada en las elecciones, eso ha deshecho el empate.

Los socialistas niegan que haya habido "apaño" alguno con Bildu, como denuncia Navarra Suma, pero la jugada es tan evidente como imposible de disimular:

Tras las elecciones del 26 de mayo, la única concejal del PSN, Amparo López, se convirtió en alcaldesa de Huarte gracias a los votos de Navarra Suma y GIH, que se aliaron en torno a ella para evitar que Bildu revalidara la alcaldía. 

Poco después Chivite se convirtió en presidenta de la Comunidad Foral con la abstención de Bildu. Cuya portavoz, Bakartxo Ruiz, se quejó durante el debate de investidura de que el PSN les hubiera impedido gobernar en Pamplona, Sartaguda y Huarte. Blanco y en botella.

Casualmente, a los pocos días la alcaldesa de esta última localidad dimitió para convertirse en directora general de Interior del Gobierno de Chivite. Allanando así el camino a Bildu para recuperar dicho Ayuntamiento.

Y, como colofón, el PSN fue dejando pasar el tiempo sin sustituir a su concejal hasta llegar a este martes sin haberlo hecho para no tener que participar en la votación y retratarse junto a Bildu. Según los socialistas, no es que no hayan querido nombrar un sustituto, es que como en agosto está "mucha gente de vacaciones" no lo han podido hacer. 

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