19 de julio de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Luis Alfonso de Borbón, una vida marcada por un destino trágico y cruel

Luis Alfonso junto a su esposa

Luis Alfonso junto a su esposa

Luis Alfonso de Borbón sabe desde que era un niño lo que es el dolor. La tragedia le ha golpeado duramente. Para algunos, es depositario de la maldición que acompaña a la rama de su familia.



Todo se derrumbó para Luis Alfonso de Borbón el día en que sus padres se separaron. Ocurrió cuando Carmen Martínez-Bordiú no pudo más y abandonó a Alfonso de Borbón para irse con Jean Marie Rossi.  A sus espaldas llevaba la nieta de Franco muchas lágrimas vertidas en un matrimonio que poco tuvo de cuento de hadas.

El hecho de que los dos hijos que Carmen tuvo con su primer marido fueran varones hizo que no pudiera llevárselos a Paris. Cosas de las leyes de la época. Luis Alfonso y Fran se quedaron con su padre, que se desvivía por ellos. Era un gran padre. Un fin de semana, el duque de Cádiz y sus hijos, junto con la señora que les atendía, se fueron a esquiar a Astún. El domingo por la noche, cuando regresaban a Madrid, el coche del duque de Cádiz rebasó un stop y chocó con un camión, ocurrió el 5 de febrero de 1984.

Los ocupantes del vehículo fueron trasladados al hospital. Al duque de Cádiz se le practicaron hasta cuatro operaciones y salvó la vida, aunque le quedaron graves secuelas que solo la rehabilitación consiguió aminorar levemente. Su hijo Fran ingresó en coma y el parte médico ya auguraba un fatal desenlace que acabó cumpliéndose: “El caso de Francisco está en el límite de la ciencia. Presenta un encefalograma plano”.

La vida seguía y el duque de Cádiz quiso que Luis Alfonso continuara con ella. Aquel niño de nueve años se volcó en el deporte. Estuvo muy arropado por los suyos. Es una buenísima persona, de las que sonríen mientras lloran por dentro para no preocupar a los que están junto a él. Parecía que remontaba el vuelo cuando recibió una noticia que volvió a poner su mundo patas arriba.

El treinta de enero de 1989, el duque de Cádiz falleció mientras esquiaba en Colorado junto a Tony Sailer, su esposa y Ken Read. Un fino cable de acero segó el cuello de Alfonso de Borbón, que cayó al suelo. A partir de aquí, lo sucedido se envuelve en un manto de misterio. Los servicios médicos tardaron mucho en llegar y  otro tanto en trasladar al herido al hospital. Años más tarde se habló de que alguien había escuchado una conversación telefónica donde se decía que Alfonso era un personaje incómodo y que había que quitarle de en medio.

Si algo tiene Luis Alfonso es sensibilidad. No olvida a las personas que han pasado por su vida y las recuerda. Lo hizo el pasado treinta de enero con su padre, a quien homenajeó en una emotiva publicación en las redes sociales donde expresaba que no había día en que no le echara de menos. Hace tres días, compartió una hermosa foto junto a su hermano Fran, en la que se expresaba a corazón abierto: “Han pasado ya 34 años desde que te fuiste sin podernos despedir.

Me quedé sin mi hermano inseparable por 10 años, mi compañero de juegos, mi referente; tú me guiabas, me protegías, me acompañabas y hacías que cada día fuera una aventura. A pesar de ser tan distintos, nos complementábamos a la perfección. Por más que pasan los años, siempre tendré en mi corazón todos los buenos momentos que vivimos juntos”. Por tu ausencia…

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